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Blog Mejores cuentas

Las mejores cuentas de ahorro, nómina y corrientes del momento

Mejores cuentas nómina 2019 (Enero 2019)

Si estás buscando cambiar tu nómina de banco, has de saber que hay muchos bancos que luchan por ofrecen la mejor cuenta nómina ofreciéndote distintos beneficios como puede ser la remuneración del saldo, bonificación de los recibos domiciliados o el acceso a varios programas de descuentos. A continuación os dejamos con el ranking de las mejores cuentas nómina para 2019. 

Mejores cuentas nómina para enero 2019

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Cuenta Naranja de ING

Cuenta Naranja ING

 

En tan solo unos días ha pasado la rentabilidad de la Cuenta Naranja del 3,5% que se ofrecía el lunes, al 3,3% TAE que se ofrece ahora mismo. Con esta medida se recorta en 0,2% la rentabilidad ofrecida por la Cuenta Naranja de ING. Las condiciones de la Cuenta Naranja siguen siendo las mismas; es decir, disponibilidad total de tu dinero, alta rentabilidad mes a mes y sin comisiones de ningún tipo.

Cuenta Naranja

 

 

Si se contrata ahora la Cuenta Naranja de ING se beneficiará de una rentabilidad del 3,3% TAE los cuatro primeros meses y aplicable a partir de la fecha del primer ingreso. Una vez transcurridos los 4 meses se remunerará al tipo de interés en vigor de la Cuenta Naranja y que actualmente es del 1,50% TAE.   Leer más

Domiciliar la nómina: Alternativas

Guerra entre bancos para domiciliar nóminas

Cada vez más, la guerra por la captación de nóminas de clientes entre Bancos y Cajas de ahorros es más evidente. Aunque los mercados bursátiles vayan reflotando poco a poco, la mala coyuntura que atraviesa la economía hace que la bolsa no sea un negocio seguro al 100%. Además la falta de rentabilidad que nos ofrece la deuda pública, y el tremendo bajón que ha dado la oferta de depósitos y cuentas remuneradas en la gran mayoría de entidades bancarias, hace que nos tengamos que plantear sacar un beneficio a través de domiciliar la nómina. Cada entidad utiliza sus técnicas con tal de conseguir un objetivo en común: traerse la nómina del cliente a su banco o caja.

Antes se apoyaban en ofrecer créditos al 0%, pero ahora el gancho que mejor les funciona es el ofrecer suculentos descuentos porcentuales por la domiciliación de recibos (2% y 3% en los principales recibos) o bien remunerar la confianza que el cliente deposita en ellos a través de regalos en especie, que van desde televisiones y ordenadores hasta videoconsolas o cafeteras de última generación. Ante la gran oferta de bancos y cajas que tenemos para domiciliar nuestra nómina, resulta de vital importancia analizar que tipo de cliente somos y que beneficio se adapta mejor a nuestras necesidades. También es importante conocer el valor real de los regalos en especie que ofertan las entidades bancarias por domiciliar la nómina, así como valorar el beneficio que nos aporta. En definitiva, lo que conviene es informarse en el propio banco sobre las condiciones finales de domiciliar la nómina con ellos y sus futuras comisiones.   Leer más

¿Conviene incluir a otra persona en la cuenta corriente?

Cuando hay más de un titular

 

Herramienta imprescindible de negocios para algunos o de gestión de la economía familiar para otros, lo cierto es que resulta casi incomprensible imaginarse la vida sin tener una cuenta corriente. Domiciliar recibos, abonar facturas de proveedores y un largo etcétera de acciones dejarían de realizarse si este producto bancario no existiera. Las cuentas indistintas (en las que cualquiera de los titulares puede disponer del saldo que atesoran) son muy empleadas en todos los ámbitos, pero son las que provocan mayores problemas cuando la relación entre los titulares desaparece.

En principio, cualquier persona que tenga capacidad plena de obrar (es decir, cualquier mayor de edad no incapacitado legalmente, que puede realizar todos los actos de la vida civil) tiene la posibilidad de abrir una cuenta en una entidad bancaria. Una vez que se elige el banco o la caja de ahorros en la que depositar el dinero, el consumidor debe plantearse si abrirá una cuenta individual con él mismo como único titular de la cuenta o si, por el contrario, alguien más le acompañará en ese cargo. Esta decisión no es trivial en absoluto, ya que en función de lo que se elija los titulares deberán asumir unas obligaciones u otras.   Leer más

Transferir dinero entre las cuentas de un mismo titular

Las transferencias entre cuentas corrientes no son baratas. De hecho, es una de las operaciones por la que los bancos cobran de manera más común, y la que más subió de precio en 2007, alcanzando un valor medio de 3,11 euros para las operaciones realizadas entre cuentas de la misma entidad. Existen algunas formas de librarse de estos costes, al menos cuando se llevan a cabo transferencias entre cuentas del mismo titular. Además de que a las entidades les interesa no cobrar por este servicio, dentro de la política de quitar las comisiones que han puesto en marcha algunas entidades financieras, el Banco de España ha exigido eliminar algunos cargos para facilitar la competencia cuando un mismo titular tiene cuentas en distintas entidades.

 

Operar sin coste

 

El envío de dinero de una cuenta a otra es la operación que más ha subido de precio en 2007, al alcanzar un valor medio de 3,11 euros en operaciones en la misma entidad, lo que supone un 13% más y de 3,26 euros, un 6% más, entre entidades diferentes. Cuando un titular dispone de cuentas en varias entidades distintas, puede anularse el coste de transferir dinero de una cuenta a otra. Para realizar un traspaso de efectivo, el titular debe ordenar que se haga la transferencia desde la entidad de la cuenta receptora del dinero, no desde la cuenta de la que salen los fondos. Son dos las operaciones de este tipo que se pueden llevar a cabo:   Leer más

La rentabilidad de las supercuentas

Las supercuentas, cuentas corrientes que remuneran el ahorro a un tipo de interés atractivo, nacieron en el año 1987, bajo la inspiración de Emilio Botín, presidente de banco Santander. Hasta ese momento, los intereses de las cuentas eran nulos o apenas alcanzaban el 0,5%. Desde entonces, la historia de este producto no ha hecho más que crecer y, en la actualidad, se puede decir que se encuentran en un momento de máximo esplendor. Con la subida de los tipos de interés, que han pasado del 2% en el año 2002 hasta situarse en el 4% actualmente, las entidades han ido apostando con fuerza por este tipo de activos, seguros, fáciles de entender y con los que suelen atraerse a numerosos ahorradores que huyen de los productos con riesgo. Hoy día, algunas de las mejores cuentas de ahorro ofrecen intereses que superan el 4,3%, lo que bate la rentabilidad de la Letra del Tesoro a un año, el activo seguro por excelencia.

Las mejores ofertas

En la actualidad hay que tener en cuenta una circunstancia que incrementa aún más el valor de estas cuentas: con la inflación controlada en el 2,2%, la rentabilidad real que ofrecen estos productos es más alta que nunca. Es decir, si se resta al tipo de interés que ofrecen las entidades la subida del IPC, el ahorro real que se obtiene actualmente con estas cuentas es de los más altos de toda su historia. José Antonio Pérez, director de estrategia y márketing de Openbank, asegura que llevan trece años lanzando productos con intereses más altos que los tipos oficiales. Y puntualiza: "la inflación era hace una década bastante más alta, con lo que es posible que un tipo como el 11% TAE a un mes o el 4% TAE a un año sea el tipo de interés real más alto ofertado hasta ahora". En cualquier caso, el cliente debe saber que este tipo de cuentas, que llevan el apellido de 'ahorro', suelen funcionar en realidad como meros depósitos. Sí que se puede rescatar el dinero sin tener que atenerse a plazos y sin ninguna penalización, pero no suelen permitir realizar operaciones básicas como domiciliar recibos, la nómina y realizar transferencias.

Ahora, la cuenta de ahorro más rentable es la que ofrece una pequeña caja de ahorros balear, Sa Nostra, que da un tipo de interés del 4,39%. Le siguen otras promociones como la Cuenta Naranja de ING Direct, la Cuenta Depósito de Oficina Directa Banco Pastor, la e-Cuenta Net Duero, todas ellas al 4%. También son interesantes las cuentas de ahorro de Cortal Consors, denominada Cuenta Activa, al 3,75%, o las cuentas de Uno-e y Openbank, al 3,5%.

Una de las características comunes a todas estas cuentas es que, para obtener la rentabilidad prometida, el cliente debe contratarlas on line, es decir, por internet. Este canal renovó el interés por las supercuentas a finales de los 90. En aquel entonces, ofrecían intereses de hasta el 5%. No obstante, la inflación española llegó a superar en algunos momentos el 4%, con lo que la rentabilidad real, una vez descontado el poder adquisitivo que se desaprovecha ante la subida de precios, era más bajo que en la actualidad.

Además, en la banca tradicional también se localizan ofertas interesantes: Destaca, por ejemplo, Caja Madrid, cuyos responsables han manifestado recientemente su intención de colocarse entre las entidades que mejor rentabilidad dan por el pasivo en España. La caja de ahorros madrileña ofrece un 3,25% en su Cuenta Superior por Internet. La Cuenta Citibank ofrece este mismo interés, del 3,25%...
Escasos servicios.

En cualquier caso, como inconvenientes de estos productos hay que saber que no son verdaderas cuentas operativas, ya que no suelen permitir realizar todas las prácticas bancarias cotidianas. La cuenta de ahorro, con la finalidad de dar mayor permanencia al saldo, puede ofrecer menos facilidades para realizar ingresos y pagos que las cuentas corrientes normales. Por ejemplo, no suele existir la posibilidad de tener un talonario de cheques. En muchos casos, tampoco permiten domiciliar recibos (una fórmula para realizar pagos habituales, como la luz o el teléfono). "Para compensar estas restricciones, las entidades dan ese tipo de interés algo más alto que en las cuentas corrientes", comentan desde el Banco de España.

Por lo tanto, aunque pueden permitirlo, las entidades financieras en muchas ocasiones no ofrecen la posibilidad de domiciliar nóminas, pensiones y recibos, por lo que no son verdaderas cuentas operativas. Además, aunque permiten disponer del dinero en cualquier momento, en ocasiones, para hacerlo posible obligan a realizar una transferencia a otra cuenta asociada, con lo que hasta que se obtiene el capital puede pasar uno o dos días. Esto ocurre, sobre todo, con algunas cuentas de alta rentabilidad que comercializan las entidades on-line. La supercuenta de Sa Nostra, por ejemplo, destaca por su alto interés, pero no permite domiciliar recibos, nóminas, ni conlleva el servicio de tarjetas. Para disponer del dinero, el cliente debe realizar una transferencia a otra cuenta asociada. Igual mecanismo presenta la conocida Cuenta Naranja de ING Direct. Son, por tanto, cuentas de ahorro de alta rentabilidad, pero no verdaderas cuentas operativas. Disponer del dinero no es realmente inmediato.

Rentabilidad de la supercuenta

Como con cualquier producto de ahorro, la rentabilidad que se obtiene con una supercuenta dependerá del tiempo en que se mantenga el saldo invertido. Las entidades dan el dato de la rentabilidad TAE, es decir ofrecen la cifra de lo que renta la cuenta en el periodo de un año. Así, por ejemplo, 6.000 euros depositados durante 365 días en una cuenta al 4,3% TAE darían unas ganancias netas de 248 euros. La cifra es destacable y contrasta, por ejemplo, con el interés que dan las cuentas a la vista de baja remuneración, cuyo interés medio se sitúa actualmente en el 0,63% TAE, según datos del Banco de España a cierre de julio. Los mismos 6.000 euros invertidos un año en una de estas cuentas a la vista rentarían tan sólo 40,8 euros al año.

Destinatarios

La sencillez del funcionamiento de este producto, depositar ahorros en una entidad y recoger periódicamente un tipo de interés por el capital acumulado, sin correr ningún tipo de riesgo, es una de las virtudes más alabadas de las supercuentas y que las convierten en un instrumento apto para todo tipo de usuarios y perfiles de inversión. Luis Javier Ruiz, director de márketing de Bancopopular-e.com, asegura que "en los últimos meses, fruto de la subida de tipos de interés ha convertido a las cuentas de ahorro y los depósitos en productos cada vez más demandados por su rentabilidad. Estos instrumentos están atrayendo tanto el inversor más tradicional como aquel otro que, aunque disponga de otros productos no garantizados, busca tener una parte de su inversión en activos libres de riesgo", afirma.

Sofía Rodríguez-Sahagún, directora general de Cuenta Naranja de ING Direct, asegura por su parte que este tipo de cuentas cubren una "necesidad universal: la de obtener más por el dinero, pero con total disponibilidad. Esta disponibilidad es la que la hace un producto universal porque todo el mundo necesita tener una parte de su ahorro disponible, para unos fines u otros, y lo lógico es rentabilizar también esa parte de tu ahorro hasta que llegue el momento de utilizarlo", comenta. Rodríguez-Sahagún opina que uno de los aspectos más valorados de este producto es su ventaja de obtener alta rentabilidad con el dinero siempre disponible, y no sujeto a plazos, como ocurre con otros productos financieros.

¿Por qué sube el interés de las cuentas?

El principal atractivo y gancho de las supercuentas es su alta rentabilidad. En la actualidad, las entidades financieras se encuentran enroladas en una guerra sin precedentes por captar el ahorro de los particulares y, de hecho, uno de sus productos estrella es, precisamente, este instrumento. Mientras los tipos sigan al alza, la tendencia de las cuentas de ahorro que comercializan bancos y cajas de ahorro será ineludiblemente subir. Desde Openbank, José Antonio Pérez asegura que en su entidad han subido diez veces sus tipos en los últimos quince meses, cinco de ellas durante este año. "La política de nuestra entidad ha sido siempre trasladar a sus clientes de ahorro las subidas de tipos que se van produciendo en el mercado", añade.

Jorge Buergo, director de marketing de Caja Duero, por su parte, afirma que en su entidad la estrategia seguirá marcada por el lanzamiento de nuevas ofertas agresivas. "Nos hemos dado cuenta de que los clientes valoran la seguridad rentable. La demanda de productos de ahorro como cuentas y depósitos está experimentando un crecimiento exponencial en los últimos meses", precisa. En opinión de Buergo, otro aspecto que está animando a las entidades a apostar por estos productos es la volatilidad que se vive en la bolsa en estos momentos. "La crisis crediticia que ha azotado a los mercados este verano ha hecho decaer la confianza en instrumentos como las acciones o determinados fondos de inversión, con lo que gran parte del dinero se está refugiando ahora en cuentas y depósitos", añade Jorge Buergo.

Para los próximos meses se espera también que se mantenga la batalla comercial entre las entidades financieras en este campo. Jorge Buergo opina que, mientras los tipos de interés sigan subiendo (y es probable que en Europa veamos nuevas subidas tal y como ha insinuado el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet), la rentabilidad de las cuentas también se incrementará.
Cuentas de alto rendimiento, como gancho para invertir

Además de las cuentas de ahorro que sólo permiten guardar el dinero y no dan la posibilidad de tener tarjetas asociadas o domiciliar recibos, está aumentando la oferta de cuentas que ofrecen un alto interés siempre que el cliente se vincule con la entidad con algún producto de inversión. Es el caso de las cuentas que condicionan una alta rentabilidad siempre que el cliente contrate una cesta de fondos de inversión, un plan de pensiones, entre otros poductos.

Inversis Banco, por ejemplo, ofrece la Cuenta Maxymas, que ofrece un interés del 3,50% TAE hasta un saldo de 6.000 euros, siempre y cuando se abra una cartera de inversión (fondos o acciones) por un importe superior a 3.000 euros. Self Trade Bank, por su parte, comercializa la Fondicuenta, otro producto que remunera el ahorro al 3,5% siempre que el particular contrate un fondo de inversión, al menos una cantidad de ahorro igual a la que tiene en la cuenta. En caso contrario, el ahorro se remunera a un tipo de interés del 0,5%. Esta cuenta, que actúa más bien como un depósito, no permite hacer domiciliaciones de recibos ni nómina ni trae asociada tarjetas. Es únicamente un depósito de ahorro con liquidez inmediata que no tiene comisiones.

Artículo publicado por la revista consumer.es

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Descubiertos en cuenta

Descubiertos en cuenta

Según la entidad bancaria se puede llegar a pagar hasta 20 euros por dejar sólo un euro en números rojos

Una mala previsión de fondos o el cargo de un gasto mayor de lo esperado pueden teñir de rojo la cuenta corriente. Esta situación es lo que en el argot bancario se denomina ‘descubierto en cuenta’. Un término que hace referencia a que las entidades financieras aplican elevados intereses y varias comisiones a los clientes que se quedan sin fondos en sus cuentas corrientes y pasan a ser deudores. En ocasiones, sólo por dejar un euro en descubierto, deberemos pagar una penalización de 20 euros, un 2.000% del importe que dejamos en números rojos. Además, para algunas entidades no importa que se rectifique en breve y que la situación en números rojos apenas dure unas horas. Si la cuenta se quedó en descubierto, aunque fuera por poco tiempo, las entidades no son compasivas y aplican igualmente sus elevadas comisiones. Por lo tanto, en estas fechas navideñas, tan dadas al consumo, conviene no perder de vista nuestro saldo bancario para no tener que correr con gastos innecesarios. Desde las asociaciones de consumidores recomiendan fijarse bien en las comisiones que cobran y reclamar ante una mala práctica bancaria.

¿Cuándo se produce el descubierto?

Nada mejor que la exposición de un caso práctico para explicar en qué consiste un descubierto en cuenta, más aún en estas fechas. El periodo navideño es, tradicionalmente, una de las etapas que destaca por registrar más descubiertos en cuenta. La fiebre consumista y el descontrol de gastos pueden dejarnos en números rojos en nuestra cuenta corriente. Para evitar caer en estas situaciones, lo primero y fundamental es elaborar un buen presupuesto contabilizando el dinero que se ingresa y descontando los pagos fijos. Es también conveniente prever los gastos probables, propios de estas fechas, y tener una pequeña partida para imprevistos. De este modo, se sabrá con seguridad de cuánto dinero se dispone. Pese a todo, la falta de planificación suele prevalecer sobre el espíritu previsor en estas fechas. Para ver más claro cuánto nos puede costar la “broma” de comprar un regalo de más, veamos un ejemplo. Por mantener un descubierto de unos 700 euros durante dos días podemos terminar pagando 40 euros, lo que supone una penalización del 6% sobre el importe que se queda en números rojos. En esta penalización se incluye, por un lado, el tipo de interés que nos aplica la entidad, del 9% TAE, una comisión de apertura del descubierto del 2% más una comisión fija de reclamación de posiciones deudoras, de 12 euros.

Se dice, por tanto, que una persona tiene un descubierto en cuenta cuando un cliente pasa a estar en números rojos con su entidad, es decir, cuando pasa a deberle dinero a su banco. “Esta situación se puede dar por un descuido, por realizar una transferencia por una cantidad superior a la debida a otra cuenta, por tener que hacer frente a un recibo domiciliado mucho mayor a lo esperado, etc.”, comentan desde Caja Madrid. Los motivos pueden ser múltiples y variados. En cualquier caso, a la entidad financiera le da igual la causa por la que una persona se quede en números rojos. Nos reclamarán los gastos correspondientes sea cual sea la explicación.

Cuando un cliente se ha quedado en descubierto, los sistemas informáticos del banco activan una especie de alarma que le hace saber a la entidad que ese usuario ha pasado a ser “moroso”. Se inicia así una cadena de comunicaciones y de análisis que viene rodeada de una serie de gastos. En algunos casos, las entidades suelen comunicar a su cliente deudor su caso, para que trate de subsanarlo. Entre otras, esta práctica la llevan a cabo en el Banco Santander. En esta entidad afirman que suelen comunicar la mayoría de las situaciones de descubiertos a sus clientes por teléfono o por escrito. “Nuestra intención es que regularicen su situación”, señalan. Además, en esta entidad aseguran que analizan todos los casos y crean informes que relatan y valoran las situaciones particulares de cada cliente. Pese a todo, antes de realizar el análisis pertinente y sin esperar a las conclusiones, las entidades se muestran implacables y reclaman o, directamente cargan de la cuenta del cliente, las comisiones correspondientes.

Cadena de gastos

Los gastos que hay que pagar por dejar la cuenta corriente al descubierto son numerosos. En ocasiones, tendremos que pagar hasta tres tipos de penalizaciones distintas: un tipo de interés, una comisión de apertura de descubierto y una comisión de reclamación de posiciones deudoras.

Para empezar, el descubierto se considera un préstamo, de modo que tendremos que abonar a la entidad un tipo de interés determinado y bastante elevado. La modalidad de la cuenta es uno de los aspectos que influye para determinar ese tipo de interés aplicado. “Los gastos de un descubierto de una cuenta corriente de una persona física se ajustan a lo establecido en la Ley de Consumo y serán menores que los aplicados a las cuentas que pertenezcan a personas jurídicas”, afirman desde BBVA.

Para cuentas de particulares, en Caja Madrid el tipo de interés de referencia actual que aplican por descubiertos en cuenta es del 9,99% TAE (9,64 % de interés nominal). En Banco Sabadell se sitúa en el 9,513% TAE y en SCH es del 9,568% TAE. Todos estos tipos de interés corresponden a periodos anualizados, de modo que la entidad hace el cálculo del pago correspondiente según los días que se mantenga el descubierto.

En segundo lugar, todas las entidades aplican también una comisión de apertura del descubierto, que el cliente tiene que pagar por haberse quedado en números rojos y porque la entidad haya tenido que prestarle dinero. Esta comisión puede superar el 4%. Desde el Banco de España comentan que esta es una de las pocas comisiones que está regulada. En concreto, el artículo 19, apartado 4, de la Ley 7/1995 del 23 de marzo dice que la comisión percibida por situaciones de descubierto, junto con los intereses, no podrá dar lugar a una tasa anual equivalente superior a 2,5 veces el interés legal del dinero (que en la actualidad se sitúa en el 4%). Es decir, el gasto no puede superar el 10% TAE.

En Banco Popular y BBVA pueden aplicar una comisión máxima del 4,5% sobre el importe que quedó en descubierto, con un mínimo de 3 euros. Por su parte, una de las entidades que aplica comisiones más bajas por este concepto es Bankinter. Su comisión máxima aplicada por descubiertos en cuenta es del 0,5%, aunque el mínimo aplicado es, también, de 3 euros.

Por último y, al margen de la comisión y el interés mencionados, algunos bancos y cajas aplican una nueva tarifa, denominada ‘comisión de reclamación de posiciones deudoras’. Algunas entidades cobran esta última comisión sólo cuando el descubierto se mantiene durante un periodo determinado, que varía según el banco o caja en cuestión. Por ejemplo, en Banco Sabadell esta comisión es de 22 euros, pero sólo la cobran cuando la posición deudora supere los 30 euros y se mantenga más de dos días hábiles. En Openbank, filial “on-line” de SCH, sólo cobran esta comisión de reclamación de posiciones deudoras (25 euros) si el cliente mantiene un descubierto en cuenta durante más de diez días. Si antes de ese plazo el usuario ingresa dinero en su cuenta, la entidad en cuestión no tiene derecho a reclamar el pago de esta comisión.

Como suele ocurrir con la mayoría de las comisiones bancarias, las entidades tienen un margen de aplicación de sus tarifas bastante amplio según la situación particular del usuario, hasta un máximo determinado y registrado en el Banco de España. En ocasiones, los grandes clientes disfrutan de ciertos “privilegios”, como no pagar comisiones por el mantenimiento de sus cuentas corrientes o de sus tarjetas. No obstante, en los descubiertos, bancos y cajas no suelen hacer distinciones: se trate de un cliente con un saldo bajo o de un estupendo usuario, si sufren un descubierto habitualmente ambos suelen terminar pagando la penalización máxima.

Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) consideran que esa segunda comisión que cobran las entidades bancarias ("comisión de reclamación de posiciones deudoras") sólo está justificada en el caso de que el banco en cuestión pueda probar que han emprendido o realizado las gestiones oportunas para cobrar ese descubierto y que estas gestiones han producido un gasto a la entidad. Ileana Izverniceanu de la Iglesia, portavoz de la OCU, estima que “enviar una simple carta ordinaria, como hacen muchos bancos, no justifica el cobro de esta comisión”. “El Banco de España considera que este hecho es una mala práctica bancaria. Lo lógico es que la reclamación se realice después de estudiar las peculiaridades de cada caso concreto”, añade.

¿Qué pasa con los recibos?

Uno de los problemas que se plantean cuando nos quedamos en descubierto es conocer qué hace nuestra entidad con los recibos que tenemos domiciliados. ¿Los devuelven, ampliando así la cantidad en descubierto o nos los pagan? En torno a esta cuestión, no hay una respuesta fija, ya que cada banco o caja puede actuar de una manera determinada. Por lo general, si se trata de cantidades pequeñas, para evitar mayores problemas al usuario (por ejemplo que le corten la luz o el agua en su vivienda), las entidades suelen correr con el gasto de las facturas. En SCH, por ejemplo, afirman que habitualmente suelen atender los recibos de clientes con descubiertos en cuenta. «Sólo devolvemos las facturas de clientes reiterativos en estas operaciones y con poca o nula vinculación con el banco», comentan desde SCH.

El análisis del cliente, que suelen realizar las entidades cuando detectan que se ha producido un descubierto en cuenta, les sirve para saber si pueden hacer algún tipo de concesión con el usuario. Entidades como BBVA, Bankinter o SCH afirman que no es igual un cliente que tiene un descuido que uno que ha entrado en descubierto en reiteradas ocasiones. A los primeros, bancos y cajas suelen darles un margen de confianza y suelen pagarles los recibos, para evitarles sufrir mayores disgustos. Con los clientes que suelen ser reincidentes en descubiertos e impago de deudas, las entidades pueden dejar de pagar los recibos.

COMISIONES MÁXIMAS QUE APLICAN LAS ENTIDADES POR DESCUBIERTOS EN CUENTA

Entidad

Comisión por apertura de descubierto

Comisión de reclamación de posiciones deudoras (en euros)

Banco Popular

4,5%

30,05

Banco Guipuzcoano

3%, mín. 12 euros

30,05

Banco Pastor

2,5%, mín. 6,01 euros

30,05

Banco Sabadell

2,4% trimestral, mín. 3 euros

22

Bankinter

0,5 %, mín. 3,01 euros

12,02

BBK

1%, mín. 3 euros

18

BBVA

4,5%, mín. 3 euros

30

Caixa Catalunya

2,60%, mín. 9 euros

18

Caja Madrid

2%, mín. 12,02 euros

30

Caja Navarra

1,5%, mín. 12 euros

18

Kutxa

1%, mín. 3 euros

15

La Caixa

2,5%

30

Santander

4,5%

-

Fuente: Banco de España

Que nos cobrán si tenemos una cuenta como persona jurídica

Como se ha comentado anteriormente, a las personas físicas se les aplica un tipo de interés determinado por sus descubiertos en cuenta cercano al 10% TAE. En este apartado se insertan la gran mayoría de las cuentas tituladas por personas físicas. No obstante, este criterio se rompe cuando se trata de cuentas para personas jurídicas. Cuando los sistemas informáticos bancarios verifican que se han realizado apuntes asociados a negocios (como por ejemplo pago de impuestos como el IVA, seguros sociales, efectos, leasing, factoring, etc.) y que, por tanto, se trata de una cuenta de persona jurídica, el tipo de interés aplicado es distinto y bastante más elevado. En este caso, el interés aplicado supera el 20 %.

Artículo publicado en la revista Consumer

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Refuerzo de los mecanismos de protección de la clientela bancaria

Ante todo hemos de reconocer y elogiar la fortaleza del sistema bancario español. Al contrario de lo que ha ocurrido en otros muchos sectores económicos (distribución, automoción, tecnología, etc), el sistema crediticio nacional, integrado básicamente por bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito, no se ha visto hasta la fecha dominado por las inversiones extranjeras procedentes de grandes grupos financieros internacionales.

No obstante, la propia competitividad y complejidad en las operaciones financieras lleva aparejada en numerosas ocasiones la desprotección del cliente quien, bien por desconocimiento, bien por falta de diligencia, se ve perjudicado mediante la aplicación de condiciones abusivas.

Para evitar dicha situación, el próximo mes de julio entran en vigor dos importantes disposiciones normativas (R.D. 303/2004, de 20 de febrero y Orden ECO/734/2004, de 11 de marzo) que pretenden reforzar los mecanismos existentes en materia de transparencia y protección de la clientela.

Las principales novedades son las siguientes:

1) La creación del Comisionado para la Defensa del Cliente de Servicios Bancarios (junto con otros dos comisionados para la defensa del inversor y del asegurado) que, no solo asume las competencias que venía ostentando el Servicio de Reclamaciones del Banco de España para atender quejas o reclamaciones, sino que también conocerá de las consultas generales que le formulen los clientes de negocios financieros sobre sus derechos o los cauces legales para su ejercicio.

2) Las entidades financieras estarán obligadas (hasta ahora era una mera facultad condicionada por la buena imagen comercial) a tener un departamento o servicio propio y especializado de atención al cliente, o incluso designar un defensor del cliente independiente cuyas decisiones serán vinculantes para la entidad.

3) Las entidades deberán aprobar un “Reglamento para la defensa del cliente” que regule el funcionamiento y relaciones de dichos organismos de defensa de la clientela, ante quienes, como hasta ahora, seguirá siendo preceptiva la previa reclamación para, posteriormente, poder acudir al Comisionado.

4) Por último y aunque no es una novedad, los Comisionados redactarán una memoria anual donde, entre otras consideraciones, se verán reflejadas las entidades afectadas por los informes de tal forma que seguirá sirviendo para que las entidades financieras “compitan” por no aparecer en los primeros puestos de la tabla por número de reclamaciones, sobre todo si el Instituto Nacional del Consumo a quien se remitirá una copia, le da la debida publicidad para que sea de general conocimiento.

Esperemos que la competitividad entre entidades financieras también se extienda hacia la transparencia en sus operaciones y protección de los usuarios, confirmando así la pujanza del sistema bancario español.

Antonio Castillo Gómez. Colegiado nº 4.830 del Ilustre Colegio de Abogados de Málaga.

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Mayor transparencia en los contratos de cuentas corrientes

A buen seguro que a todos los usuarios de servicios bancarios les ha ocurrido alguna vez el hecho de observar, sin una previa notificación personal por parte de la entidad financiera, una modificación de las condiciones de sus cuentas corrientes o libretas de ahorro en forma de mayores comisiones o menores intereses remuneratorios.

Por desgracia resulta demasiado habitual que los clientes vean, por ejemplo:
- que las entidades cobren una comisión al realizar una transferencia cuando anteriormente eran gratuitas,
- que la comisión de mantenimiento de la cuenta pase de 3 a 12 euros trimestrales o
- que los intereses acreedores de la cuenta se reduzcan de un 1% a un 0,1%
y todo ello sin que las entidades les hayan avisado previamente y de forma que tengan la posibilidad de conocer efectivamente dicha modificación.   Leer más

Cuestiones a valorar al elegir una cuenta

Una buena cuenta debería reunir las siguientes características:

1) Rentabilidad: la cuenta debe ofrecernos un tipo de interés competitivo por el saldo líquido que mantenemos en la misma. En la mayoría de los casos la rentabilidad de las cuentas es puramente teórica, ya que suele oscilar entre el 0,10% y el 0%. Es por ello que debemos valorar positivamente las cuentas que ofrecen una rentabilidad superior.

2) Servicios asociados: debemos valorar que la cuenta nos ofrezca servicios de valor añadido como algunos de los siguientes:

- Domiciliación de ingresos (nómina, pensión) y recibos (agua, luz, teléfono, impuestos, etc.).
- Disposición de un talonario de chequés o pagarés en las cuentas corrientes
- Tarjetas asociadas de crédito y débito
- Anticipo de nómina
- Concesión de préstamos en condiciones ventajosas   Leer más

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