¿Cómo contratar una cuenta con mayor rentabilidad?

¿Cómo contratar una cuenta con mayor rentabilidad?

Si deseas elevar el tipo de interés que te proporciona tu banco por tener guardado el ahorro en una cuenta corriente no tendrás más remedio que cambiar de estrategia. Bien optando por un alargamiento en los plazos de permanencia o a través de la domiciliación de los ingresos de tu trabajo. También puedes contratar este producto en otras divisas, pero asumiendo unos riesgos que incluso no te garanticen ninguna clase de rendimiento anual.

Cuenta con mayor rentabilidad

 

En estos momentos contratar una cuenta corriente no es una operación rentable debido al poco margen en los intereses que aplican los bancos. Como consecuencia del abaratamiento en el precio del dinero por parte del Banco Central Europeo (BCE) su valor es prácticamente inexistente. Esta tendencia monetaria se ha trasladado de inmediato a la rentabilidad de las cuentas bancarias que está en mínimos históricos. Ofreciéndote un tipo de interés, que en el mejor de los casos, alcanza niveles del 0,15% TAE. Es decir, para un saldo medio de 10.000 euros obtendrías un retorno en torno a 15 euros. Se trata de importes tan insignificantes que propician el desvío de los ahorros de los clientes hacia otros productos financieros. Como por ejemplo, fondos de inversión o imposiciones vinculadas a otros activos financieros, entre los más relevantes.

De todas formas, siempre tendrás la oportunidad de mejorar estos niveles tan bajos de rentabilidad si optas por diferentes estrategias para conseguir estos objetivos. ¿Deseas conocer cuáles son las más satisfactorias para tus intereses? Pues presta un poco de atención, porque serán de gran utilidad en algún que otro momento.

 

Ampliar los plazos de permanencia

La rentabilidad que puedes obtener de los ahorros depositados en una entidad de crédito depende fundamentalmente del periodo de tiempo durante el cual tendrás guardado el dinero. Habitualmente a medida que más largo sea el plazo, mayor será la remuneración generada desde este producto bancario. En este sentido, tu estrategia pasa por mantener un saldo alto durante muchos años. No en vano, este es el planteamiento que desarrollan las cuentas de alta remuneración.

Pues bien, si finalmente optas por alguna de estas cuentas o depósitos estarás en condiciones de elevar el tipo de interés que te ofrecen hasta cerca del 2%, como por ejemplo es el caso del Depósito Facto que cuanto mayor es el plazo, mayor la rentabilidad. Aunque habrá otros requerimientos, como por ejemplo, domiciliar tu nómina o ingresos regulares o acogerte a las promociones de las entidades financieras. En estos momentos, esta clase de cuentas son las más rentables del mercado bancario, pero con plazos de permanencia más exigentes. Mientras que en otras ocasiones sencillamente te demandan saldos medios trimestrales excesivamente elevados para tus posibilidades monetarias.

 

Contratar cuentas en otras divisas

Otra de las alternativas que tienes en la actualidad se basa en suscribirla en divisas ajenas al euro. En España, la mayoría de las entidades de crédito te abren esta posibilidad. Fundamentalmente en dólares norteamericanos, pero también en otras monedas como francos suizos, libras esterlinas, yenes japoneses o incluso coronas noruegas. Es cierto que podrás mejorar los márgenes de intermediación de los bancos, pero a costa de asumir más riesgos. Porque en ningún momento tendrás garantizado el rendimiento de las cuentas, ni siquiera desde niveles mínimos. Entre otras razones porque estarás expuesto a las fluctuaciones de estos activos financieros en los mercados. Además, no puedes olvidarte de que necesitarás del pago de una comisión por el cambio de divisa. Un factor que sin lugar a dudas que te encarecerá la operación muy sensiblemente ya que puede superar el interés generado desde la cuenta contratada.

 

Domiciliando la nómina o pensión

El método más habitual que utilizan los bancos para proporcionarte un mayor interés por la contratación de este producto es por medio de la aportación de tu nómina, pensión o ingresos regulares. En efecto, puedes conseguir hasta un 5% TAE en los modelos más agresivos, como en la Cuenta Nómina comercializada por Bankinter. Pero con el inconveniente de que solamente estos tramos se aplican a saldos inferiores a 5.000 euros. Por otra parte, la remuneración máxima solo se genera durante el primer año, para posteriormente bajarla hasta el 2%. De cualquier forma, permite que te adelanten tu sueldo sin ninguna clase de comisiones u otros gastos en su gestión. En este apartado también encontramos la Cuenta 1|2|3 de Banco Santander que ofrece hasta un 3% TAE con un saldo máximo a remunerar de 15.000€

Otra variante de esta modalidad bancaria está representada por las cuentas promocionales o destinadas para nuevos clientes. Son igualmente más rentables que las convencionales, aunque con mayores limitaciones en su formalización. En primer lugar, porque no están abiertas a las aportaciones económicas más elevadas. No puedes ingresar todos los ahorros disponibles, sino que por el contrario, el saldo remunerado apenas alcanza a 5.000 o 10.000 euros. 

Por otra parte, tienen un grado de permanencia muy corto que apenas llega hasta los 3 o 6 meses. Para posteriormente volver a sus condiciones normales, como las que puedes encontrarte en otras cuentas. No en vano, se trata de una estrategia para captar el ahorro de la competencia a través de ofertas realmente agresivas. En donde será muy conveniente que leas detenidamente la letra pequeña para no llevarte más de un desengaño a los pocos meses de haberla suscrito.

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