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Blog La bolsa al día
Seguimiento diario de los principales índices bursátiles, materias primas y acciones.

Análisis de un valor: Corporación Mapfre

Quien leyera mi artículo sobre las previsiones de bolsa para el 2003 y los valores que recomendaba seguir, sabrá que Mapfre era uno de mis favoritos, por lo cual hoy voy a tratar de dar algunas pistas para una mejor comprensión de aquellas afirmaciones. No trato de “vender ninguna moto”, ni hacer leña del árbol caído. Mi percepción sobre la bolsa sigue siendo la misma, pero deseo matizar y concretar algunas razones que me llevaron a recomendar a Mapfre como uno de los valores favoritos en mi cartera de bolsa para el 2003. Pero antes, me gustaría recomendar una lectura del análisis fundamental realizado por LaBolsa.com para ponernos en situación de entender las generalidades del sector y de la propia Mapfre.

Análisis fundamental

El análisis fundamental se concentra en el estudio de toda la información económico-financiera disponible de una empresa  para intentar determinar si el precio de un valor es caro o barato.

Como habremos podido comprobar en el análisis fundamental que os he recomendado, Mapfre es la aseguradora líder en España por capitalización y recursos, pero su tamaño se nos antoja minúsculo en comparación a  las grandes aseguradoras europeas tales como Generalli, Allianz, Axa, Aegon y un largo etcétera. Pero ello, no es óbice para que gracias a una excelente gestión y una acertada política de adquisiciones e inversiones, estemos ante una de las aseguradores líderes en cuanto a beneficios, y con un per (Price Earning Ratio) equiparable al resto de las competidoras.

A pesar de pertenecer a un sector defenestrado desde los acontecimientos del 11-S, como así lo podemos ver en la comparativa de la evolución de las últimas 52 semanas, Mapfre ha sabido capear el temporal de forma mucho más ortodoxa que el resto de aseguradoras españolas, aunque no podemos obviar que sea un valor de riesgo en estos momentos. Si finalmente la guerra se impone, y las ventas sacuden al sector, Mapfre sufrirá, pues es posible que algunos fondos no se paren a separar el grano de la paja y vendan de forma indiscriminada.
Bien es cierto que también tiene un componente de riesgo como es su alta presencia en Latinoamérica y en el presente ejercicio ha sido necesario aprovisionar con fondos propios los activos allí radicados para cubrir las garantías exigidas. Pero dicha pérdida se origina por la devaluación que han sufrido las monedas nacionales de los países en los que se encuentra presente mas que por una pérdida de clientes o calidad crediticia de los activos en que invierte, lo cual me hace ser positivo. Se puede pensar que una vez estabilizado el régimen cambiario y resueltas algunas de las incertidumbres que se cernían sobre el cono sur, esta parte del negocio acompañe al resto de las secciones en los beneficios. Y así lo muestran sus últimos resultados presentados en los últimos días de febrero.

Pero su trayectoria ha sido diferente a la de sus competidoras tanto por sus recurrentes beneficios como por sus exposiciones a las diferentes condiciones del mercado. Las competidoras se han mostrado fuertemente expuestas a los vaivenes bursátiles, que les han obligado con frecuencia a ventas masivas de acciones procedentes de la autocartera, en muchos casos, con fortísimas pérdidas para hacer frente a las garantías exigidas, y fomentando con ello el efecto bola de nieve, es decir cuanto más vendes menos vales y cuanto menos vales más obligado estás a vender nuevamente para hacer frente a las garantías adquiridas por los diferentes consorcios, planes de pensiones y fondos que gestionan.

La apuesta de Mapfre por la renta fija y su baja exposición en bolsa durante estos difíciles años, junto a la profundización de su acuerdo con Caja Madrid han hecho posible esta favorable situación. Y así lo expresa para mi gusto una de las gestoras que mejor conoce al  sector en general y a Mapfre, en particular, como es Bestinver, firme defensora del valor, y cuyas acciones tiene en un importante número en aquellos fondos y planes que esta gestora comercializa, con bastante éxito por cierto.

El 6 de marzo Bolsamanía informaba de la publicación de un informe de Bestinver sobre Corporación Mapfre en el que destacaba su positiva visión del valor que se debe, según ellos, “a un sólido modelo de negocio, una baja exposición al riesgo (el 80% de la cartera de inversión es renta fija frente al 1,2% en equity) y unos ratios bursátiles más favorables respecto a otras compañía, no ya del sector sino del mercado”. Además, explicaba que su ratio combinado la convierte en una de las aseguradoras más rentables del mundo.

Si nos atenemos a la gestión, para mi gusto, buena, muy buena, diría yo. Año a año se plantean objetivos ambiciosos pero a diferencia de los presentados por otras empresas, estos no son irrealizables, como los números lo demuestran. Para el presente año, y también en los anteriores, se habían marcado un crecimiento de un 10 %  y  han crecido por encima del 18% en un año difícil (ver resultados de Mapfre), por lo que el equipo gestor me merece credibilidad.
Asimismo la política de adquisiciones es coherente y en general se realiza a precios ajustados. En este sentido puede ser positivo para el valor, la más que probable adquisición de Musini. Si finalmente ésta se realiza (esta prevista la resolución por la SEPI antes del verano), le va a dotar de una mayor fortaleza en una variante del sector en que quizás andaba un poco más necesitada. Este es el presente y el futuro que se plantea la propia empresa, y que en estos días ha sido publicado en varias páginas y periódicos:

Previsiones 2003-05
Los objetivos definidos por Corporación Mapfre para el periodo 2003-05 se concretan en alcanzar un crecimiento promedio anual superior al 10% en primas No Vida y de entre el 8-10% en patrimonios administrados (Mapfre Vida).
Además, la compañía espera obtener una rentabilidad sobre fondos propios cercana al 10% anual, un beneficio por acción creciente, un incremento promedio anual del beneficio neto igual o superior al 10%, y el mantenimiento del resultado técnico positivo en las operaciones de seguros y reaseguros.

Paralelamente, son muchas las recomendaciones positivas que recibe el valor por parte de las diversas casas que a ello se dedican, pero para desgracia de sus accionistas, el precio de las acciones aún permanecen lejos de los precios que en los diferentes informes indican. Y aunque tradicionalmente no me gusta hacer mucho caso de las recomendaciones “interesadas” que generalmente filtran las diferentes casas de valores, y a las cuales, siempre, solicito poner en “cuarentena“ muestro aquí algunas valoraciones aparecidas en Bolsamanía, sobre cifras y datos, para que sean ustedes mismos los que juzguen:

“La facturación por primas del sector asegurador en España fue en 2002 de 48.500 millones de euros, lo que supone un incremento del 15,3% anual. En opinión de Bestinver, éstas son unas magníficas cifras para un sector sobre el que siempre han tenido una percepción positiva, al considerarlo defensivo y con potencial de crecimiento. Con respecto a las dos compañías cotizadas (Catalana Occidente y Mapfre), han destacado que el incremento en primas se ha producido no solo vía precios, sino también a través de unos mayores volúmenes de negocio y de comercialización. Los cambios en la fiscalidad permitirán, en su opinión, seguir creciendo en porcentajes, y por ello, reiteran su recomendación de sobreponderar el sector (compra para Catalana Occidente y Mapfre). Por su parte, Ibersecurities cree que el sector seguros en España seguirá creciendo a tasas de doble dígito. Las reformas fiscales y las últimas tendencias en las negociaciones colectivas (que suelen incluir cada vez más planes de pensiones) serán algunos de los principales motores del ramo vida y del sector seguros en general.”

Bestinver sitúa el precio objetivo de la empresa en 10,2 euros, reiterando su recomendación de comprar.
Goldman Sachs, por su parte, sitúa el precio objetivo en 11,50 euros.

Y si todo es tan bonito -¿ por qué no sube el valor?- se preguntarán ustedes. Pues voy a intentar explicárselo, dentro de mis grandes limitaciones, por análisis técnico y para ello considero muy importante que observen con mucha atención el gráfico del último año de Mapfre.

Análisis técnico

El análisis técnico examina datos pasados acerca de precio y volumen para prever futuros movimientos de precios. Este tipo de análisis se centra en la formación de cuadros y fórmulas para capturar tendencias importantes y menores, identificar oportunidades de compra/ venta evaluando el alcance de los vuelcos favorables del mercado.

Para los más profanos en análisis e interpretación de gráficos, intentaré ser lo más claro y didáctico posible y para ello limitaré mi estudio a unos pocos osciladores, ya que quizás sea más farragoso y confuso dar un exceso de datos.
Deberemos considerar asimismo que el análisis técnico no es la panacea universal y, que muchas figuras, que se nos muestran como probables, en ocasiones no llegan a cumplirse, con las consiguientes consecuencias para quien se halla posicionado en base a ellas. Pero sería absurdo también ignorarlas, pues en multitud de ocasiones nos permiten posicionarnos con cierta antelación y aprovechar el movimiento en toda su extensión cuando este se produce. 

Oscilador Acumulación-Distribución
Si tomamos como base el gráfico 1 de Mapfre vemos en la parte superior el oscilador Acumulación- Distribución, que básicamente nos viene a indicar si las grandes manos que dirigen el mercado, están en el valor y en que tendencia lo hacen. Diremos que es Acumulación cuando estos compran y Distribución cuando venden. Pero también analizaremos las relaciones que se dan entre este indicador y el precio de la acción, y así podemos observar dos posibilidades:
1) Que el precio de la acción siga la tendencia del oscilador bien sea esta tendencia alcista o bajista, o por el contrario
2) que aparezcan las divergencias, es decir el oscilador y el precio de la acción siguen caminos dispares, y es en este punto donde esta la clave y la utilidad de este oscilador.

Si miramos el gráfico que nos muestra la cotización observamos un lateral primero, después una profunda caída y posterior recuperación, en forma de V y un nuevo lateral, todo ello con un techo en los 8 euros, es decir, podría sugerir que no tiene fuerzas para subir, y como dice un refrán bolsístico, todo lo que no tiene fuerzas para subir, acaba por bajar. Pero si nos olvidamos por un momento del gráfico de la acción y vamos al del oscilador y trazamos una línea horizontal que una el 0 en el oscilador con su otro extremo, nos percatamos que sólo a partir de noviembre el volumen se nos muestra por encima de dicha línea de forma consistente, por lo que podíamos pensar que es a partir de entonces cuando empieza la acumulación en el valor, pero nada más lejos de la realidad.

Tácticas de especulación
Veamos el gráfico 2 y observemos el oscilador. Vemos que se inicia en marzo del año pasado una tendencia bajista, es decir, los grandes especuladores, leones o como queramos llamarlos, comienzan a vender. Están distribuyendo y exceptuando un pico a finales de mayo, producido por la posibilidad de un posible ingreso de Mapfre en el Ibex 35, la tendencia sigue su curso. Pero miramos el grafico de la acción y,  sorprendentemente, el precio se mantiene en un lateral entre 7,25 y 8 y sólo muy al final de la tendencia, esta se ve acompañada por el precio, situándose éste en las cercanías de los 6 euros. Esta es la táctica de los grandes especuladores, sujetan el precio en niveles más o menos altos, mientras ellos venden, y luego, cuando ya se han desecho de casi todo el papel, (generalmente empapelando a los pequeños accionistas), provocan, con lo poco que les queda, una brutal caída, que en este caso, llevó al valor desde máximos anuales alrededor de los 8 euros, a la cercanía de los 6 euros.

Y es justamente, en este momento, cuando más bajo está el valor, y cuando el pánico se adueña de los pequeños accionistas y les lleva a vender a cualquier precio aquellos valores que compraron en fechas pasadas, sensiblemente más caros, cuando se inicia un cambio de tendencia entre los grandes especuladores y comienzan a acumular y además en grandes cantidades como nos muestra (en la parte inferior del gráfico 2) el alto volumen movido por Mapfre en julio, un mes veraniego caracterizado por su escaso volumen.

Esta es la psicología y forma de actuar de los grandes especuladores, con (o más bien contra) los que nos estamos jugando los duros.

Y si observamos la línea trazada en el oscilador con origen en Julio, vemos que esta acumulación no sólo persiste sino que incluso se incrementa como nos indican las diferentes pendientes, (a mayor pendiente, mayor es la intensidad de la acumulación), y ya han metido la tercera velocidad, pero falta aún el "turbo" que será cuando definitivamente (espero) el valor acabe por romper por arriba.

Pero analicemos con más detenimiento este grafico 2, entre julio y mediados de octubre el oscilador de acumulación nos indica que las manos fuertes siguen comprando, pero paradójicamente con la excepción de la subida de septiembre, el precio del valor incrementa la pendiente de su caída hasta tocar los 5,38 euros el día 8 de octubre y en unas pocas sesiones el valor es lanzado desde mínimos hasta el antiguo soporte y ahora resistencia en 7,25 euros, y tras no poder con ella, retrocede a tomar fuerzas en el soporte de 6,50, son estos los únicos momentos en que oscilador y precio caminan
parejos, con la salvedad, de que el oscilador acumulación, ha incrementado su
pendiente.

Mapfre inició en julio del año pasado un cambio de tendencia importante respecto al indicador acumulación-distribución y lo que hasta entonces se había convertido en una distribución clara de papel que acompañaba fielmente el movimiento bajista del valor, pasó a ser un proceso de clara acumulación pero con una aún mas clara divergencia, es decir, las manos fuertes acumulaban, pero el precio de la acción no dejaba de caer. Es decir, cuando comenzó este proceso acumulativo el precio rondaba los 6,75, y mientras llenaban las alforjas, el precio de la acción tocó un mínimo de 5,5 en octubre, pero el proceso acumulativo continuaba, y ni la fulgurante subida en 20 días de Mapfre desde los 5,50 hasta los 7,25 los hizo vender. Estaba claro pues, que para las manos fuertes, el techo del valor aún no había llegado, por lo cual, el movimiento acumulativo continuaba, aunque ahora, el precio del valor también lo seguía. Y así fue hasta finales de diciembre, en donde el precio de Mapfre entró en un lateral, cuya parte inferior, es decir, el denominado soporte está en los 7,3 euros y su parte alta, resistencia, está en los 7,85 euros. Y el proceso acumulativo continuaba, y no sólo eso, sino que tras el escape alcista de Mapfre en enero, donde superó los 8 euros por acción, este proceso se aceleró.

La acumulación pues es evidente y ésta es una de las razones que me llevan a recomendar, tomar posiciones en un valor pensando en el medio- largo plazo. Pero además, a estos especuladores, les interesa mantener el precio en unos niveles bajos, hasta que las alforjas estén repletas,  y luego, cuando les interese, cuando aquellas estén repletas, ya se encargarán ellos de lanzar al valor.

Mientras tanto, puede resultar muy rentable, para intradías o corto plazo, operar entre los 7,3 euros ( compra) y los 7,8 euros (venta), proceso este que se ha repetido ya en tres ocasiones en lo que vamos de año, y ajustando aún más, hay un movimiento que se ha repetido en este mismo plazo multitud de ocasiones, como es la compra en 7,5 euros y venta en 7,8 euros.

A modo de conclusión, añadir que los procesos de acumulación pueden llegar a ser largos (y este lleva ya 8 meses), y es así, precisamente, para no llamar la atención, ya que una compra brusca lanzaría el precio y las bondades y beneficios previstos se verían mitigados. Aprendamos de los especuladores, de los leones como otros les llaman, de sus tácticas y su psicología, y si estamos atentos a sus movimientos, quizás, podamos beneficiarnos de un valor que no está de moda y raramente llena páginas salmón, pero sobre el cual, una serie de manos fuertes han decidido apostar, sin prisa pero sin pausa. Una apuesta sin mucho riesgo, para aquellos que enfoquen su inversión en el medio plazo, es entrar en precios actuales (mejor si es entre 7,30 euros y 7,5 euros), pero céntimo arriba o abajo, poco importa si acertamos con la tendencia y nos pilla dentro la ruptura de los 8- 8,10. No obstante, fijaría un stop de salida por debajo de los 7,2 euros para los mas nerviosos y en 7 para los demás.

El valor en la última semana
Y aunque este análisis pretende alejarse un tanto del día a día de la cotización y sus oscilaciones en el corto plazo, no me resisto a dejar sin comentario el acusado descenso producido durante la presente semana (del 10 al 15 de marzo) que ha llevado a la cotización a zonas de soportes, que incluso, en intradías, ha sido violado en repetidas ocasiones. Este movimiento, que además en esta ocasión ha sido fielmente acompañado por el oscilador, parece ser debido a la salida de algunas manos fuertes del valor, debido a que alguna gran casa de análisis ha sacado a Mapfre de su cartera modelo recomendada. Asimismo me da la impresión (ya que no hubo ninguna noticia sobre el valor que pudiera ser motivo de un cambio trascendente en sus fundamentales, más allá de la tensión prebélica y cierto contagio del castigo al resto de aseguradoras) que este movimiento bajista ha sido utilizado para intentar sacar del valor al papel más nervioso, pero yo no me preocuparía en exceso hasta que se denotase un cambio significativo en este oscilador o el precio perdiera los valores de referencia antes mencionados.

Y por último no quisiera cerrar este artículo sin hacer mención a las altas posibilidades que tiene Mapfre de entrar en el IBEX 35 en próximas revisiones, bien sea por la salida de alguno de sus actuales componentes o por la finalización con éxito de algunas de las opas lanzadas al mercado. Ello, bajo mi punto de vista, le ofrece al valor un plus de rentabilidad  ya que creo que a precios actuales no se está reflejando dicha posibilidad, y es muy probable, que al margen de su entrada o no en dicho índice, la mera especulación con dicha posibilidad, generará en fechas próximas un interés por estas acciones.

Nota: Aunque este artículo no significa ninguna recomendación de compra o venta sobre el valor, sino que se trata de un artículo informativo y aclaratorio para otros pequeños inversores, el autor quiere dejar claro su total desvinculación con la empresa Mapfre. El autor es un inversor privado, para el cual la bolsa es un hobby y ésta no constituye actividad principal alguna.

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