Sobre firmas de inversión y el panorama bursátil en el 2003

Sobre firmas de inversión y el panorama bursátil en el 2003

Las equivocaciones de las firmas de inversión

Vista la trayectoria de las grandes firmas de asesoría de bolsa y el escaso o nulo acierto en sus previsiones anuales (quiero pensar que por incapacidad antes que por mala fe) sobre el desarrollo futuro de los mercados internacionales y de ciertos valores en concreto, me atreveré a formular mis propias hipótesis de trabajo, y mucho me temo que muy mal lo tendré que hacer para que en el peor de los casos exista una trascendente diferencia negativa con respecto a las opiniones y carteras recomendadas, que sin duda, en fechas próximas (si aún no lo han hecho), intentarán vendernos estas grandes casas de analistas.

Para empezar estos analistas siempre tratan de vendernos “la moto” de una bolsa alcista para el conjunto del año, en porcentaje más o menos dispares entre las diferentes firmas. A modo de ejemplo, sirvan las siguientes direcciones para comprobar que para estas grandes casas la palabra vender no existe en su diccionario, y es raro leer incluso alguna recomendación negativa:

- Recomendaciones de analistas en septiembre de 2000
Datos de septiembre del 2000, la burbuja ya había explotado, pero los analistas intentaban vendernos la historia de que aquello era una gran oportunidad de compra.
- Previsiones para el 2002
- Previsiones de Ibersecurities para 2002
Por la fecha del artículo, el 28 de diciembre de 2001, bien podría interpretarse por una gran inocentada.
- Evolución interanual de las empresa del Ibex-35
Como muestra, la realidad final es bien distinta.

¿Por qué soy crítico con las firmas de inversión?

Para las firmas de inversión no existen las pérdidas, son consolidación de ganancias. Una caída o venta agresiva provocada por ellos mismos, es una oportunidad de compra, y cuando nos han empapelado con todo el papel que a ellos les sobraba nos darán las razones por las que a su juicio esa bajada es lógica. Pero nos dejarán entreabierta la posibilidad de algún repunte, tras el cual, le sucederá una nueva caída y si no hemos sido rápidos en salir, o no hemos querido asumir pérdidas, nos quedaremos enganchados al dichoso valor durante meses, años, o quizás de por vida. En la bolsa española quizás el valor más emblemático sea Terra, pero lo mismo ocurre en multitud de valores pequeños y grandes, y en todos ellos la manipulación es atroz. Pero las firmas de inversión no decaen, siguen viendo oportunidades de compra en un mismo valor a 150, a 100, a 65, a 25, a 10, a 5, a 3 , a..., pasará el tiempo pero no encontraréis muy a menudo las recomendaciones de venta aunque continúen las malas perspectivas. En lo que sin son especialistas es en encontrar los "peros a toro pasado" para justificar trayectorias totalmente opuestas a sus previsiones emitidas a comienzos de cada ejercicio.

Mis hipótesis sobre el panorama bursátil en 2003

La primera cuestión que quiero destacar es que creo que el 2003 seguirá siendo un año bajista, muy volátil y con crecimientos (si los hay) muy moderados tanto en USA como en Europa.

El escenario para el primer trimestre no se puede presentar más negro, con una guerra en ciernes (Irak), otra en posible creación (Corea) y problemas geopolíticos (Venezuela) en zonas muy sensibles para una materia prima de tanta importancia para el desarrollo de la economía mundial como es el petróleo.

Un precio por encima de los 30 dólares el barril, dificultará, si no llega a paralizar, la ya de por sí muy débil recuperación de las economías mundiales, y si estalla la guerra con Irak, el precio podría llegar fácilmente a los 40 dólares por barril. Estos precios pueden por sí mismos originar una nueva recesión en las que se suponen tienen que ser las locomotoras del desarrollo mundial (Usa, Europa). También un posible alargamiento de la misma, o la extensión del conflicto a otros países árabes, supondría un agravamiento para la economía global.

Pero, para mayor desesperación, si cabe, apenas quedan recursos en manos de los bancos centrales para intentar revitalizar la economía mediante la bajada de tipos de interés, aspecto éste que había funcionado en anteriores recesiones, pero que paradójicamente, en esta ocasión, apenas han contribuido a detener las caídas de las bolsas en momentos puntuales.

Y un nuevo fantasma comienza a aparecer tímidamente en las conversaciones y en algunos informes macroeconómicos: la deflación. Esto supondría un nuevo parámetro con el cual lleva luchando Japón mas de una década (sin éxito alguno) y algo desconocido en las bolsas europeas y estadounidenses en su más reciente historia.

El panorama es estremecedor ¿verdad? pues aún falta por añadir al condimento los factores propios de la bolsa española. Hablamos de Latinoamérica, de la exposición de los valores líderes del mercado nacional, a economías tan endeudadas como la argentina y brasileña, con incertidumbres y peligros latentes, que lastran a valores de tanto peso como BSCH, BBVA, Repsol, Telefónica, Endesa y un largo etcétera de otros pequeños valores.

Si en el resto del mundo el temor es la deflación, en España la inflación está desbocada, con lo cual es muy posible que suframos doblemente. Por el efecto globalizador es posible que nos afecten los temores deflacionistas, pero de puertas para adentro la inflación restará competitividad a las empresas, y cada uno de nosotros, consumidores, veremos como nuestros salarios cunden cada día un poco menos.

A todo ello, le podemos añadir el descomunal endeudamiento de las empresas de telecomunicaciones, sin un futuro nada claro de las nuevas tecnologías, al menos en el corto plazo. La escasa o nula predisposición de los grandes directivos a invertir en nuevas tecnologías por estar ya sobrecomprados, es decir, sobra capacidad de producción para la demanda actual y ello lo único que puede generar es nueva destrucción de empleo, y es de esperar que en el 2003 ésta sea más acusada en Europa que en USA, ya que los efectos de la crisis han llegado con cierto retraso, aunque ya comienzan a hacerse patentes en Alemania y tardará algo más en llegar al resto, pero sin duda padeceremos los efectos.

Las encuestas indican un retroceso claro en la confianza del consumidor y, si éste, que ha sido y es, el actual motor que mantiene con su gasto y endeudamiento gran parte de la economía estadounidense, cede en su consumo, la recesión en forma de WW es clara, y podría significar que los mínimos de la actual crisis no se produjeron el 11 de septiembre del 2001, sino que posiblemente estén aún por llegar.

Las actitudes que han tomado en las últimas fechas los grandes inversores parecen ir en esta línea, el oro ha retomado un protagonismo ya casi olvidado como valor refugio y busca los 350 dólares por onza, los bonos mantienen aún su atractivo pese a la importante subida de precios registrada durante el presente año, y en el mercado de opciones y futuros destaca un aumento considerable de las posiciones cortas. Es decir, los grandes están vendidos, fuera del mercado, en ocasiones empapelándonos con unas acciones que recomprarán a precios mucho más bajos que los actuales, y esto, bajo mi punto de vista, invita a pensar en fuertes recortes, al menos durante la primera mitad del año, quizás difícil de cuantificar, pero que me atrevería a predecir no muy alejados de los reflejados en el actual ejercicio que acaba de finalizar.

Muy negativo todo, podrá juzgar más de un lector, pero quién quiera algo más optimista que lea la previsión de cualquier casa de análisis para el 2003, y si queréis, allá por Abril-Mayo, analizamos nuevamente el primer trimestre del 2003.

Desearía fervientemente equivocarme, y ver la bolsa no de color rosa, sino verde.

Mi cartera

Con semejante panorama, y según la aversión al riesgo de cada uno, bajo mi punto de vista, me plantearía invertir un importante porcentaje en liquidez, es decir, esperaría a ver la definición del mercado desde la barrera y no tendría mucha prisa por entrar. Además en momentos bajistas y tan volátiles como los actuales, el mercado ofrece muchas oportunidades de entrar a lo que a priori consideraríamos unos buenos precios, pero la realidad a veces nos impone otros mucho más bajos. Quiero decir con ello que hay muchas buenas oportunidades de entrar pero muy pocas para salir, así que quien quiera operar en este tipo de mercado, debe ser ágil en la toma de decisiones, y ante todo no “enamorarse” de ningún valor.

Para el primer trimestre del 2003 me plantearía invertir un 50 - 75% en liquidez y aprovechar esta liquidez para entrar puntualmente a valores que se pongan en precios interesantes sin asumir excesivos riesgos de bajadas añadidas. Para una mayor comodidad sólo haré referencia a valores que coticen en bolsa española( quizás para más adelante se pueda plantear una inversión más internacional), tanto del continuo como del Ibex y tendrá un sesgo bastante “segurola”, buscando siempre empresas con buenos fundamentales y buena gestión, a poder ser sin riesgos añadidos como alta exposición a mercados latinoamericanos o excesiva deuda, pero también con un claro plan estratégico de crecimiento o consolidación de los negocios.

En suma, en este momento se trata más de observar y seguir a ciertos valores que operar con ellos. No vale entrar en un buen valor a cualquier precio( eso sólo es recomendable bajo mi punto de vista cuando la tendencia es claramente alcista), sino que también debemos mirar su precio.

Dentro del Ibex, sin ser de los cinco grandes, hay muy buenos valores, muy bien gestionados y con importante futuro unos o con recurrentes ingresos otros. Hablo de Acesa, ACS, Gamesa, Indra, Inditex, NH Hoteles, pero no por ello debemos estar al día de hoy invertidos en todos ellos, pues no todos están en precios según mi gusto.

Para este primer trimestre y en general para todo el año, tomaría posiciones en Acesa, por sus recurrentes beneficios, por su escasa volatilidad y carácter defensivo cuando las cosa vienen mal dadas, así como por sus ampliaciones gratuitas y su dividendo, es decir, sería como buscar una renta fija pero estando en bolsa. Un valor de similares características pero no del Ibex es Zardoya (muy aconsejable para cualquier tipo de cartera tanto si se trata de un inversor a corto como a largo), y ambos tienen una aceptable liquidez.

Indra pese a sus últimas subidas también lo incluiría en mi cartera actual, ya que el ambiente prebélico que se respira en gran parte del mundo, podría darle al valor nuevos y jugosos contratos para el desarrollo de sus productos altamente cualificados. Si la guerra se produce, y el gobierno Aznar colabora (como seguro que lo hará) el gobierno americano es posible que pague su “disposición” con nuevos contratos a empresas españolas de carácter tecnológico.

ACS me gusta y con la posible fusión con Dragados ganará muchos enteros, además estamos en un sector tradicionalmente defensivo, pero su precio actual, me parece un poco elevado, por debajo de los 30 euros podríamos plantearnos una entrada. En su contra veo que al ser uno de los valores que más se ha revalorizado en los últimos años, quizás quien quiera entrar en el sector busque otros valores que no han tenido tanta revalorización, y aunque mucho mas pequeño cuenta con un importante futuro, hablo de OHL.

Gamesa es bajo mi punto de vista otro gran valor, con la reciente venta de sus parques a Iberdrola, la caja está bien saneada, y sus proyectos futuros son muy atractivos, el precio actual interesante, (se podría hacer una compra especulativa buscando un rebote a corto, pues ha caído en pocas sesiones mas de 15%) aunque particularmente esperaría, pues creo que aún no ha finalizado su recorte y es posible que podamos comprarla cerca del soporte de los 14,65 euros.

Inditex me parece un gran valor pero me parece caro a precios actuales, sobre 20 euros entraría. Como aspecto negativo valoraría que si la crisis se instala por fin también en España, el consumidor deberá apretarse el cinturón en los gastos e Inditex puede sufrir las consecuencias en próximos balances.

NH Hoteles, un gran valor sin duda, pero al que las incertidumbres actuales (guerra, recesión, etc.), pueden llevarlo a mínimos. Hace un tiempo el precio actual hubiera sido considerado una autentica ganga (y quizás lo sea), pero el temor y las incertidumbres, hoy por hoy, pueden más. Estimo que el precio no podrá bajar mucho más, ya que de ocurrir así, no dudo que alguna de las grandes cadenas hoteleras a nivel mundial, pudiera lanzar una OPA para hacerse con la cadena y ello es algo con lo que debemos especular.

Alguno ya pensará, éste está pregonando una fuerte caída en bolsa para el 2003 y recomendando ciertos valores tecnológicos, olvidándose de los tradicionales valores refugio como han sido las eléctricas o constructoras, que tienen buenos dividendos y también recursos recurrentes.

Pues es un olvido calculado, las eléctricas con el nuevo marco regulatorio y subida de tarifas, quizás comiencen a ver la “ luz ”, pero las veo aún excesivamente endeudadas y con un componente latinoamericano un tanto peligroso, y ni tan siquiera la autopista eléctrica que es RED me parece aconsejable tras su reciente endeudamiento. Aunque sus precios en bolsa han bajado mucho, su PER nada tiene que ver con los tecnológicos y su dividendo en algunos casos supera al de la renta fija. Mantendría de momento un prudente alejamiento de las mismas, aunque también es cierto que si tras los primeros embates aguantan en precios no muy alejados de los actuales, podría ser una elección a considerar.

Sobre las constructoras, además de las fuertes subidas en los últimos años, el temor que tengo es que en el momento más inesperado, el boom inmobiliario estalle y nos pille dentro. Este estallido podría venir provocado por dos causas a mi forma de ver: la temida deflación y una rápida y dramática caída de los precios de los pisos que dejase a miles de personas atadas a préstamos inmobiliarios cuyo valor superase con creces el precio que obtendrían por la venta de su piso, es decir si lo compramos por 25 con un crédito de 20 y por el piso solo nos dan ahora 18, ¿qué hacer?. Esto mismo ocurrió hace ya algunos años en Japón, y aun son muchas las familias atadas a prestamos que nunca acabarán de pagar y muchas las entidades financieras que se vieron abocadas al fracaso por multitud de créditos impagados (además de su mala gestión, por supuesto).

Altadis, hasta el momento ha sido el termómetro para indicar el estado de la bolsa, pero haciendo lo contrario, cuando esta caía, la tabacalera ganaba, cuando aquélla se desplomaba, Altadis apenas retrocedía, y cuando la bolsa subía, los tabaqueros perdían. Si la tónica sigue igual, por lógica deberíamos incluirlo en la cartera de este primer trimestre, y así lo haría, pero con un porcentaje que no sobrepasase el 5% de lo invertido.

Dos buenas alternativas dentro del continuo y con posibilidades ciertas de optar en próximas revisiones al Ibex son Corporación Mapfre y Enagas.

Corporación Mapfre es líder en su sector y aunque el sector asegurador ha sufrido una auténtica debacle durante el 2002, Mapfre no sólo ha subido su cotización sino que lo ha hecho con el aval de unos beneficios y resultados por encima de lo previsto.

Mapfre para mi gusto es un valor de calidad que cualquier cartera que se precie debe tener. Por fundamental hablamos de una empresa saneada, con una buena gestión, y donde el crecimiento mediante nuevas adquisiciones no se hace a cualquier precio.

Al contrario que otras aseguradoras europeas, el porcentaje de activos en bolsa es muy limitado, por lo cual, las bajadas de las mismas han tenido un efecto moderado en sus balances, y tan sólo su aventura americana le ha supuesto un "pero" en su gestión, pero no lo suficientemente importante como para suponer un lastre en su balance.

Su acuerdo con Caja Madrid, seguirá dando sus frutos y posiblemente estemos a la puerta de noticias importantes en lo que a nuevas adquisiciones se refiere, y en el cual la puja por Musini siendo importante, no es la única en la que parece ser, se está trabajando.

Por técnico, su gráfico nos muestra un aspecto impecable, desde sus mínimos anuales ha subido un 50% y en estos momentos trata de consolidar la misma, antes de intentar dirigirse a máximos. Mientras no pierda los 7,30 no hay peligro, y precisamente ese puede ser un punto de entrada si estamos fuera. Si las cosas se complican es posible que incluso pueda bajar hasta los 6,80-6,85 euros el cual, bajo mi punto de vista, es un momento de entrada excelente. A esos precios entre un 20-25% de nuestra cartera debería estar invertida en él.

Por arriba, ahora lucha por romper la resistencia de los 7,8-7,85 euros y si lo consigue se irá a máximos, pero a estos niveles, y mientras no rompa la resistencia, no deberíamos estar invertidos mas allá del 10% de nuestra inversión. Ahora bien, si la rompe, con volumen, añadiríamos un 5% más y si en el "pull back" aguanta por encima de los 7,90-8, volveríamos a añadir otro 5%, pero pensando ya en el medio plazo.

Es un valor que por liquidez supera a muchos otros del Ibex, y quizás debería estar ya dentro de dicho índice, pero el no estarlo le añade para mi gusto un plus de interés a esta inversión, ya que bajo mi punto de vista, este aspecto no está descontado en la cotización.

Enagas es buen valor que no supieron o no quisieron venderlo bien en su estreno en bolsa. Las prisas y las presiones de última hora para sacarlo a bolsa, y el afán recaudatorio de sus dirigentes, dieron al traste con un valor que podía haber dado grandes alegrías y sin embargo se convirtió en un cadáver al que ni siquiera el anuncio de su más que probable inclusión en el índice IBEX, consigue sacarlo de su letargo.

Creo que poco a poco va purgando el excesivo precio de su colocación, y el ser un valor de referencia en un sector de gran potencial me inclinaría a contar con él para una cartera estable en el largo plazo, aunque no lo haría con mas de un 5% de lo invertido, y hacerlo a precios actuales me parece correcto. Bien es cierto que hay otra alternativa como es Gas Natural, bien gestionada, con liquidez contrastada y que también puede responder a las expectativas que buscamos para nuestra cartera.

Un valor que desata pasiones y posturas enfrentadas. Conoció la gloria, pero también el infierno. Tiene virulentos detractores pero también enfervorecidos defensores. Para unos el valor con mayor potencial de revalorización en los próximos años y para otros un valor tremendamente manipulado en su propio provecho por sus dueños, que jugando hábilmente con la autocartera, la filtración de posibles opas a precios extraños han conseguido que nadie sepa exactamente que pensar.  Como muchos habrán supuesto estoy hablando de Zeltia, un valor que para bien o para mal se juega gran parte de su futuro en este año, en el que previsiblemente el fármaco ET-743, conocido comercialmente con el nombre de “Yondelis”, deberá pasar el examen de la EMEA (Agencia Europea para la Evaluación de los Medicamentos), es decir su comercialización en Europa, y también si cumple las expectativas creadas con el resto de medicamentos que tiene en diferentes fases clínicas, debería dar nuevas y agradables noticias que se deberían reflejar en su cotización.

No quiero entrar en discusiones de si su precio refleja todas o parte de las expectativas que se le suponen. Bajo mi particular punto de vista, las expectativas de que el ET-743 obtenga la comercialización es muy elevada, y pienso que será durante este trimestre cuando se produzca. Es un valor de alto riesgo, pero también de alto potencial de revalorización y cuanto más se acerque a las fechas en que se supone la EMEA autorice o desestime el medicamento, mayor será la volatilidad y el contraste de opiniones que veremos en foros y noticias de agencias.

La dosis de riesgo de la cartera para este primer trimestre la tomaría a precios actuales con Zeltia, con un 5% inicialmente, y si continuasen las bajadas de forma significativa, sobre 4,5 euros, sin estar éstas justificadas por malas noticias sobre los medicamentos o retrasos en la comercialización, tomaría nuevas posiciones en un porcentaje de un 2-3% del total a invertir.

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