Planificación Financiera PERsonal

La capacidad de acierto no radica tanto en elegir el activo o mercado que en cada momento vaya a ser el más rentable, sino en el proceso de decisión previo a dicha elección.

Antes de poner un solo euro habría que definir cuáles son las metas u objetivos de la inversión. Antes de suscribir un fondo, elegir una acción o invertir en un depósito, la pregunta correcta a formular no sería tanto ¿Dónde invierto?, sino…¿Para qué invierto?

Es fácil que si alguien, (por ejemplo un asesor financiero) nos hace la pregunta “¿Para que inviertes?”, le miremos como si fuera bobo y respondamos: “para ganar dinero, ¡Qué tontería!
Siguiente pregunta de asesor: “¿Cuánto dinero quieres ganar?” También aquí se suele poner cara de asombro ante tal cuestión: “todo el dinero del mundo o, cuanto más, mejor, yo lo que quiero es FORRARME”.

Para que el/los objetivo/s pueda/n cumplirse han de ser concretos y cuantificables en dinero y tiempo (no vale decir “quiero ser rico” dado que, ¿con cuánto dinero puede uno considerarse rico?).

Objetivos de la Inversión.
¿Para qué invierto? Algunos objetivos de inversión pueden ser:
a) Protección de riesgos: Muerte, Invalidez, Enfermedad, Propiedades, etc.
b) Acumulación de capital:
Para emergencias.
Para la educación de los hijos.
Para la jubilación
Para comprar algo: un coche, las vacaciones de Verano, etc.
LIBERTAD FINANCIERA: tener el suficiente dinero para dejar de trabajar si se desea.
c) Pagar menos impuestos.
d) Adquisición de 1ª Vivienda.
e) Planificación de la Herencia.
f) Obtener una renta periódica.

De entre estos objetivos o de cualesquiera otros, habría que elegir uno o varios objetivos a lograr con el plazo y coste de cada uno de ellos y priorizarlos.

Proceso de Planificación Financiera:
1º Definir Objetivos priorizados y cuantificados en tiempo –¿cuándo habrán de afrontarse?- y dinero –¿cuánto me costará?. Mejor hacer esto por escrito.
2º Analizar los recursos de que disponemos.
a) Conviene tener realizado o confeccionar un Balance actualizado (Activo/Pasivo) y ver de qué Patrimonio Neto (real) disponemos.
b) Cuenta de Resultados (sólo Flujos de Caja –cobros y pagos-).
3º Comparar objetivos con recursos.
Podemos cambiar el orden y empezar primero por el paso 3º, en lugar de por el 1º. Tenemos que ver si con el Patrimonio Neto (real) que tenemos nos da para lograr los objetivos o si incluso tenemos que renunciar a alguno de ellos –como sigan las cosas así: claro, los mil euritos que tenemos no paramos de gastárnoslos en chorradas –si es el caso-, luego, cómo nos va a quedar algo para invertir. Si se puede, hay que cambiar el orden: Primero Invierto, y lo que quede para gastar (pero de eso ya hablaremos).
4º Diseño de la Estrategia: para cada objetivo habrá que fijar un plan de inversión, de acuerdo con el plazo fijado para conseguirlo que, a su vez incidirá en el riesgo asumible. Hay que considerar asimismo el grado de aversión al riesgo del inversor.5º Seguimiento periódico: tanto de la estrategia que estamos siguiendo, porque puede modificarse, como de nuestro Estado Financiero Personal.
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