Las habilidades directivas del autónomo

A la hora de tomar decisiones, los autónomos deben desarrollar unas competencias y capacidades que podríamos denominar como las habilidades directivas del autónomo. Esas habilidades directivas son las debe aplicar en los inicios de su negocio a la hora de dirigir y gestionar la empresa para incrementar las posibilidades de éxito.

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Desarrollar ventajas competitivas nos dará las siguientes ventajas:

  • confianza y seguridad en uno mismo
  • una mayor probabilidad de alcanzar el éxito empresarial
  • y, un desempeño y soltura de la función directiva.
     

¿Cuáles son las habilidades directivas del autónomo más importantes?

  1. Confiar en sí mismo
  2. Capacidad de observación y exploración del entorno
  3. Creatividad / Innovación
  4. Saber analizar, medir y gestionar el riesgo
  5. Toma de decisiones y análisis estratégico de las decisiones tomadas
  6. Capacidad de comunicación con los demás
  7. Ser una persona planificada y organizada
  8. Trabajar día a día con la misma o superior eficiencia

Confianza en uno mismo

La confianza en uno mismo es la clave para poder dirigirnos hacia los demás con la misma soltura que nos dirigimos con nuestros amigos o familiares. Emprender el camino del autónomo no es fácil. Nos tendremos que enfrentar con personas de fuera de nuestro ámbito. Debemos reforzar nuestra autoestima y de ese modo reforzaremos tanto nuestro negocio como nuestro éxito empresarial.

Tendremos que vender nuestro negocio y que mejor hacerlo que vía la comunicación con personas interesadas y que conocen el entorno del mercado al que nos dirigimos, de ahí que sea imprescindible adquirir una serie de habilidades directivas.

Saber observar y explorar

Debemos conocer todo el entorno que nos envuelve y afecta. Saber observarlo y analizarlo objetivamente ayudará tomar nuestras decisiones. Una de las observaciones más importantes es la de detectar a tiempo oportunidades de negocio y explorar tanto los puntos débiles como fuertes y tomar la decisión más acertada y precisa. Otra habilidad de observación es anticiparnos a los cambios. Si somos la primera empresa en detectar dicha oportunidad trabajamos con ventaja.

Muchas empresas que crecen espontáneamente es porque han observado en el mercado una oportunidad de negocio y se han anticipado. Pero, si esa empresa no se mantiene informada de los cambios producentes en el mercado, lo más probable es que deje de existir.

Esto ha sucedido con muchas compañías de fabricación de teléfonos móviles. No fueron conscientes del dinamismo y cambio tan rápido que sufrió esta tecnología y dejaron de registrar ventas en sus aparatos.

Crear e innovar

Los entornos de mercado actuales son sumamente competitivos. La clave para destacar entre la multitud de servicios o productos sustitutivos es ofrecer algo adicional o excepcional a lo que hace el resto.

La clave para saber qué podemos ofrecer que los demás no hagan es conocer lo máximo posibles las necesidades de nuestros clientes, de qué servicio o producto adicional carecen y que el resto del sector no ofrezca. Si no tenemos estos conceptos estudiados no acertaremos en nuestra decisión.

Saber analizar, medir y gestionar el riesgo

Crear un negocio exige soportar un riesgo. Los autónomos soportan riesgos y de eso todos estamos conscientes. Pero, para que no se nos vaya de las manos dicho riesgo debemos medirlo. Es decir, medirlo en dinero, tiempo, oportunidades perdidas, etc. Si prevemos lo peor que puede suceder podemos evitar que suceda. Si conocemos las causas del riesgo y su importancia actuar sobre él será tarea fácil.

Una manera de reducir el riesgo es haciendo pruebas de mercado, limitar y controlar nuestros gastos, muy importante, analizar nuestra competencias, sus puntos fuertes y débiles, cómo reaccionarían o han reaccionado ante los riesgos que analizamos, etc.

Toma de decisiones y análisis estratégico de las decisiones tomadas

Nos encontraremos con muchos obstáculos durante nuestro recorrido como empresarios y autónomos. Por ello debemos pedir consejo a personas que conozcan la materia, pero ante todo deberemos tener una metodología de resolución de problemas personal e independiente. Al fin y al cabo hemos creado desde la nada nuestro negocio y somos los que mejor conocemos su evolución.

Capacidad de comunicación con los demás

Un autónomo interactúa con muchas personas profesionales o no, por ejemplo, desde proveedoras hasta clientes. La capacidad de influir en los demás positivamente nos dará la ventaja de que nuestra empresa sea recordad. Es una buena manera de crear clientes fieles, si sabemos dar a conocer de la forma adecuada nuestro negocio.

Ser una persona planificada y organizada

La planificación de nuestro negocio influye en todos los aspectos, incluso en aquellos que no estén relacionados directamente. Por ejemplo, la calidad de nuestro servicio o producto es esencial para que seamos mejores que la competencia.

Para organizarnos bien debemos establecer planes de acción que guíen las tareas y la gestión de los recursos. Se recomienda aplicar la regla QCCQC (qué, cómo. cuándo, quién y cuánto).

Trabajar día a día con la misma o superior eficiencia

La posibilidad de abandonar ante algún obstáculo que se nos presente de debe ser la primera decisión que tomemos. Dejar de lado los miedos internos y reforzar la autoestima, algo que se consigue poco a poco al ir conociendo nuestras aptitudes y habilidades.

Debemos pensar en aquellos que nuestro negocio puede alcanzar a ser y no rendirnos a la mínima.

 

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