Me encanta que me pongas ese ejemplo... precisamente he trabajado muchos años en una de las empresas mencionadas en el artículo y conozco bien ese mundo y su competencia. Respecto a ese caso concreto, si lo que de verdad necesita la compañía es reforzar la moral y compromiso de los empleados, entonces es claro que lo que debería hacer el consejo es incluirlo como uno de los parámetros fundamentales del bonus del nuevo CEO, y encontrar una forma de medirlo. Yo, por ejemplo, conozco una multinacional donde eso se identificó como un aspecto relevante de la gestión del director general en España, y aunque no determinaba la parte cuantitativa de su bono, si no obtenía al menos una puntuación fijada en unos baremos que se crearon para conocer el estado del clima laboral en la empresa, en los que inicialmente suspendía de forma clara, no cobraba NADA de su bono. Así que el director general se puso a ello y el clima mejoró. Como ves, sólo es cuestión de ponerse. Lo que pasa es que en ese caso es el consejo quien tiene que hacer bien su trabajo, que es saber qué es lo que le tiene que pedir al CEO ¡Para eso son los dueños de la empresa!
Ya que has tocado ese sector, te contaré como simple curiosidad sobre empresas del tipo de HP, que sus ganancias y beneficios tienen en general poco que ver con la moral y actuación de los empleados, por muy duro que suene. El grueso de lo que ganan estas compañías, y en lo que basan su posterior crecimiento, suele provenir de uno o dos sectores/productos (en los que además trabaja un porcentaje minúsculo de los empleados) que produce un dinero bestial. Con ese dinero, las empresas crecen para tratar de proteger su posición previa y aumentar su poder, pero esa expansión a otros sectores y productos, a costa de muchos empleados, no genera ni mucho menos el mismo nivel de beneficios, cuando no da pérdidas, aunque la empresa siga probando para ver si encuentra alguna mina como la inicial. Por eso este tipo de empresas se "permiten" ir machacando a los empleados, y sus números apenas sufren nada. Su necesidad de "cuidar" a los empleados viene cuando empiezan a perder sus posiciones predominantes en el sector en que les llovía el dinero: entonces resulta que tienen unas plantillas ingentes, en general con muchos derechos adquiridos, pero bastante "quemadas", a las que les toca tratar de sacar todo el "jugo" en sectores que no eran su fuerte, y para eso sí que hacen falta empleados motivados y productivos.