Dabulper
26/07/12 18:25
Ha comentado en el artículo
Una de burradas a cuenta del empleo público
Tampoco he visto que se plantee nada relacionado con la calidad del servicio público, porque el objetivo es deteriorarlo lentamente.
Yo puedo hablar de la Universidad Pública, que es donde trabajo como funcionario (profesor titular), y lo que veo es: desmotivación y un sistema de contratación que socava la calidad de forma perversa.
Básicamente desde la LOU (Ley Orgánica de Universidades) instaurada por el gobierno de Aznar, y mantenida por Zapatero sin pestañear, la universidad pública puede mantener en contratos laborales (a tiempo completo o parcial) hasta un 49% de su plantilla. Los contratados a tiempo parcial, encima, deben serlo porque tienen trabajo en otra empresa no universitaria, es decir son pluriempleados (por lo que suelen acabar quemados). Cobran una miseria (proporcionalmente un funcionario puede cobrar el doble o el triple) y, por supuesto, tienen proporcionalmente mayores cargas docentes que los demás.
En cualquier caso, estos contratados pueden ser despedidos (no renovados) argumentando cualquier ajuste presupuestario (necesario o no). Obtenemos así una situación deleznable, en la que su motivación es inexistente, por lo que su dedicación docente (puede que la investigadora no) deja mucho que desear. Es una queja constante de los alumnos cuando me hablan de profesores de prácticas de otras asignaturas, ya que habitualmente se carga a estos profesores con las maratonianas sesiones de prácticas, mientras titulares y catedráticos ejercen su docencia en las clases magistrales (en mis asignaturas siempre insisto en que yo dé clases y prácticas al mismo grupo, y de ese burro no me bajarán).
Ante ese panorama, muchos de estos contratado-explotados después de uno o dos cursos prefieren marcharse, de ahí que las evaluaciones de docencia que hacen los estudiantes a los profesores, para los contratados no tenga la más mínima repercusión (ni moral ni económica), no así para un profesor funcionario que tiene (teníamos, ahora están congelados) un aumento del sueldo por complementos de docencia. Yo me esfuerzo (esforzaba?) en mejorar mi docencia porque se refleja en mi sueldo, y ellos no, porque tampoco tienen complementos de docencia...
Aunque sea función pública, si no existe una recompensa por hacerlo mejor, nadie mejora. ¿O acaso un empresario va a modernizar su instalación si no va a aumentar sus ingresos con ello?
El panorama que viene es un despido abusivo de este tipo de contratados-explotados y un aumento de carga docente a los funcionarios. Aunque con la subida de tasas quizás persigan reducir la carga docente necesaria, dado que menos estudiantes tendrán la posibilidad de acceder a la universidad.
Por otro lado ese aumento de carga docente a los PDI (Personal Docente e Investigador) es obvio que implicará menor tiempo para dedicarlo a investigar. Otro clavo en el ataúd de la mediocridad científica española (2/3 de la investigación española se hace en universidades públicas).
Finalmente sale Wert y nos anuncia que sería conveniente premiar a los que investigan frente a los que no... Eso implicará que el PDI abandone docencia para mejorar su investigación, quizás eso compense el efecto comentado en el párrafo anterior, pero será a costa de dedicarle menos tiempo a docencia.
En mi caso lo tengo claro, aquellas asignaturas en las que estoy aplicando el esquema Boloñés de mayor evaluación continuada, van a perderla, puesto que la mantengo "por amor al arte" (y los complementos de docencia ya no animan), el tiempo que dedicaba a corregir trabajos y controles continuados va a desaparecer, puesto que prefiero dedicarlos a investigación, vista la amenaza del señor Wert.
Conclusión: un sistema de contratación perverso, sin incentivos y orientado al socavamiento de la universidad pública (demasiada excelencia aún ante la universidad privada española, que salvo alguna excepción, es manifiestamente pésima) con la finalidad de que algún día, la idea de privatizarlo no parezca tan mala, dado lo pésimo del servicio público que darán.
Todo esto que he comentado tiene un reflejo cuasi-exacto en el sistema sanitario.