Cuando compramos la finca, la entidad que nos subrrogaba el préstamo era Bancaja.
Esta entidad, a través de una de sus trabajadoras, nos señalo que teniamos que hacernos un seguro de continente obligatorio por ley. Nos recomendo GROUPAMA, entidad que trabajaba con ellos y que ella misma garantizaba.
El primer año pagamos, aunque no era de las más baratas y bien.
El segundo año sucedió un percance. Nos sustrajeron el videoportero valorado en algo más de 800 euros.
Los vecinos que tenian el seguro en MAPFRE, y otras compañias, hasta cuatro de los ocho vecinos cobraron en menos de una semana.
Una de las aseguradas en Groupama, que tenia un conocido trabajando en la entidad tardó casi un mes en cobrar, pero cobró.
Los otros tres vecinos comenzamos nuestra personal odisea.
Nos pidieron la denuncia y la referencia del siniestro, que al final resulto ser asignada por la aseguradora, con lo que perdimos un par de semanas.
Luego se nos pidió parte de la escritura de la finca por fax.
Más tarde el resto de la escritura. Tras pasar un par de meses de haber cobrado todos la totalidad, nos ingresan unos 15 euros de los 109 aproximadamente que nos tocaba cobrar.
Reclamamos via Bancaja y Groupama, segun Bancaja dice ya haber pagado dado que en un apartado de la escritura se hacia referencia al bloque en vez de a la escalera y en ese caso no tendríamos que percibir más.
Tras esto nos desplazamos a la sucursal de Groupama, que alega que la entidad Bancaja ha realizado mal las gestiones y el expediente esta cerrado. Segun la propia directora, la entidad no ha formado en seguros a sus empleados, estos realizan mal la gestión y la aseguradora por ello no tiene culpa.
Planteamos la cuestión a Bancaja, dicen que con el tiempo cobraremos y dicen que lo resolverán.
Pasan los meses y llega casi al año, no cobramos nada, mis dos vecinos desisten de cobrar. Yo no pierdo las esperanzas y denuncio a la oficina del consumidor con toda la documentación pertinente que aun conservo, un dosier de 50 páginas tras patear y patear presentar papeles.
Una semana después me ingresan el dinero.
Facilito la información a mis dos vecinos. Uno de ellos sigue mis pasos, pero tarda un mes y medio en cobrar. El otro piensa que total por tan poco dinero no se va a hacer mala sangre. Con él GROUPAMA ha ganado.
Por cierto, a mitad del proceso nos dimos de baja.