El oro, que se había visto favorecido el año pasado por la debilidad del dólar, ha caído en las últimas semanas desde cerca de los 430 dólares de finales del mes de marzo, hasta el entorno de los 380. La recuperación de la economía americana está provocando que nuevos inversores compren dólares y vendan oro como activo refugio, lo cual vuelve a poner en evidencia el carácter especulativo del mercado de materias primas.