Me alegro mucho por Rankia.
Conozco un poco al Sr. Pineda desde sus inicios en los años noventa. Nunca me gustó. Y tampoco me gustó cómo "negociaba" con las entidades de crédito para obtener publicidad, al menos por entonces. Digamos que utilizaba medios poco convencionales, muy "creativos" y desde luego "convincentes".
En esto, salvando las distancias, me recuerda al Sr. Jesús Cacho, un "excelente comercial" de publicidad, debido a la privilegiada información que suele manejar.
Decía Oscar Wilde, que a partir de cierta edad, uno tiene la cara que se merece. Pues eso. Lo digo por el Sr. Pineda.
Saludos.