El denominado "humor" de ridiculizar al contrario, abusando de la licencia artistica para asignarle cualidades que no tienen, se ha constituido en una tremenda arma política.
Así, fue usada contra Anguita por los muñecos del guiñol en tiempos de la "pinza" PP-IU, sin que nadie pareciese dar cuenta que el 2 estará siempre entre el 1 y el 3 sin que ambos le hagan la "pinza".
Actualmente se usa en "los clones", de Intereconomia, por ejemplo.
Lo malo es que el "humor" que permite prescindir del raciocinio, la argumentación o la lógica. Así que quien pueda reclutar a los mejores "humoristas" puede tener un buen punto electoral.
Por esto pienso que este "humor" debe ser visto con una mentalidad muy crítica, pensando en quien es el que paga a los humoristas.