Hay para todos, herrador, los futbolistas incluídos.
Acuérdate de Maradona. O de aquel asturiano del Barsa (Julio Alberto?). Drogadictos y villanos.
Y sigue siendo injusto dar por supuesto que Neyra estaba bebido aquel día. O despacharlo con un "me da igual cómo estuviera aquel dia..."
Al César lo que es del César: Este tío fue un heroe aquel día. Un poco gilipollas todos los demás. Y un supergilipollas el día que le pillaron cocido, al volante y no dimite.
Maradona: Un jugador excepcional, el mejor del mundo en su época, que la cagó haciéndose drogadicto y que resultó ser un descerebrado.
La incoherencia y la inconsistencia son parte de la condición humana. Van en el lote. Ya lo dice viejo (12:54), que hoy nos toca estar de acuerdo...