Si, pero hay una parte "innata" de querer TENER, al margen del disparatado sistema "consumista" con slogan "cuanto más tienes más vales" fundamentado en la COMPETENCIA entre individuos. La COMPETICION de las empresas , hasta el absurdo, produce un despilfarro aberrante: para cubrir una determinada necesidad humana existen hasta cientos de diseños con piezas distintas, con cambios continuos de modelos, sin repuestos, etc. sin beneficiarse del factor de escala. La maximización de los beneficios, la incertidumbre del mercado competitivo, las barreras de entrada, etc. elevan enormemente los costes finales para el consumidor que se ve incitado a la búsqueda de más dinero.
No hay por qué renunciar al TENER según qué y cómo. Si no se compite y se coopera o comparte no hace falta TENER de "todo", todo el tiempo.
La mayor y más devastadora COMPETICION cotidiana: la GUERRA.