Si eso es lo más duro, pero es lo que ocurre con las crisis. Aquellos que ya tengan unos añitos lo recordarán perfectamente. Llega un momento en que los dramas individuales o familiares relacionados con el paro dejan de importar o ya no llaman tanto la atención, porque son un lugar común para todos. El paro, la precariedad, las dificultades asociadas a ello se convierten en "algo estructural" para el poder político y económico, y en el momento en que algo se convierte en estructural, ya no es materia prioritaria para ninguno de ellos. Esperemos no llegar a esa situación, pero yo no veo que esta sociedad esté haciendo lo necesario para evitar ese desenlace.
Saludos