Pagar más, a uno que no es cliente, es que desprecian al cliente que tienen. Y cuando no te quieren lo mejor es marcharte.
Exijo que me igualen la oferta de nuevo, y si falta dignidad y moral para igualarla, marcho en otro sitio me darán la bienbenida.
Da excelentes resultados marcharse. Hay que saber marcharse sin contemplaciones, obtendremos satisfacción personal de no dejarnos pisotear, y además nuestro bolsillo nos lo agradecerá.