Ese 93% de contratos no-indefinidos están reflejando la mentira de la que hablo: el empresario no puede garantizar el puesto de trabajo. En cambio, tiene que enredarse en triquiñuelas como encadenar contratos temporales con distintas empresas del grupo, calificar de "obra y servicio" algo que no lo es, etc. Y otra reforma laboral lleva a otra triquiñuela para saltársela. ¿No podemos simplificarlo?
El caso de la troqueladora presenta diferencias importantes:
- puedes comprarla, pero también alquilarla, hacer un leasing, etc.
- si la empresa va mal, puedes venderla.
- si la empresa cambia de actividad, puedes apagarla para no tener gastos.
- el rendimiento es uniforme, por lo que puedes fijarle una amortización.
Aunque también es cierto que la troqueladora no compra ropa, ni muebles, ni va al cine. Si necesitamos que las troqueladoras consuman, habría que cambiar sus condiciones laborales. Pero admitamos por qué lo estamos haciendo.
Me refería a crisis sobrevenida porque el de la troqueladora no ha hecho (casi) nada para estar como está. La crisis de las "puntocom" afectó principalmente a los especuladores de bolsa, era dinero "que sobraba"; la crisis actual está "globalizada".
No deberíamos resignarnos a que éste es el único modelo posible. Por ejemplo, se me ocurren un par de cambios:
- filiación obligatoria de todos los trabajadores a algún sindicato, para defenderse.
- filiación obligatoria de todos los trabajadores a alguna ETT, para que alguien mire por su formación y su recolocación.