Confieso que este blog me deja desconcertado. Unas veces hay criticas excepcionales a los abusos del mercado y demás instrumentos económicos que comparto, otras ni las comparto ni las dejo de compartir por no entender los argumentos (y por mucho que se diga, he estudiado bastante) y en otras, se me antoja un despropósito los argumentos o las conclusiones, como es este caso o el de la huelga general indefinida. O bien no llego a entender tampoco estos últimos argumentos (lo cual es posible), o bien el Yo Mismo se equivoca (posible, también) o bien hay cierto interés en alterar las conclusiones (lo cual no lo afirmo, pero es una posibilidad). Siempre se critica en este blog las artimañas y falsedades de los medios de comunicación y los economistas que viven de los poderosos (no es mi caso, de momento), lo cual es muy bueno y hace de este blog un referente crítico que leo con interés. Lo que no me cuadra es que, si es así, se haga lo mismo pero en el lado de los "débiles". En economía hay mucho que discutir, pero hay cosas que son de sentido común.
Los empresarios normales que despiden a sus empleados lo hacen o por qué no rinden (hay mucho acomodado cuando lleva años en la empresa) o por qué no le puede pagar. Y no es nada fácil demostrar que una persona no rinde y poder despedirla por ello.
Los contratos laborales si algo no tienen es indemnizaciones por despido bajas. Otra cosa son los fraudes de ley.