El dinero convertible en Kilowatios me gusta. De esa manera, cualquier parado puede fabricar dinero en casa con una bicicleta estática a la que se le ha acoplado una dinamo.
Incluso el precio de todos los alimentos podrían estar basados en la cantidad de Kilocalorías que aportan. Pues con estas calorias, y unos pedales, cualquiera las podría convertir en el dinero que han costado.
De esta forma, en vez de convertir pesetas a euros, el reto consistiría en convertir un saco de arroz en un millón de Kilowatios.
Esta idea hay que desarollarla para incluirla en los estatutos del partido de los del sótano.