Jonathan Swift nos dejó una frase enorme: "Cuando el diablo está satisfecho, es una buena persona"
Cada vez que me sonríen ciertas personas desde ciertos puestos casi percibo el aroma virtual a azufre. La prudencia me mantiene a distancia de esos tipos y sé que a la menor oportunidad saltarán sobre la yugular del primero que, según ellos, lo merezca.
Es su moral. No es la mía.
Decía Poe que "El único medio de conservar el hombre su libertad es estar siempre dispuesto a morir por ella" y yo no digo que haya que morir, pero... ¿qué tal una denuncia? Aunque solo sea por sentirse digno un ratito.