El mercado es la solución menos mala. Si abro una clínica y en el paro encuentro muchos médicos y pocos enfermeros, la competencia hará que el médico cobre menos y el enfermero más.
Porque no me vale la meritocracia: si necesito un "segurata", aunque se presente el campeón del mundo de kárate, tengo un presupuesto limitado.
Otra cosa es el límite vital del mínimo sueldo por el que aceptamos un trabajo, y está claro que con 1000 euros es imposible independizarse. Pero si tienes 18 y todavía vivirás con los padres mucho tiempo, eres Dios.
También hay muchas distorsiones, como las tarifas de los colegios profesionales, la inmigración, etc.