Yo también opino como Comstar.
El ser humano no es racional de la forma que lo contempla la economía, y en situaciones de pánico(crisis) o de fervor(burbuja) su racionalidad queda bastante en entredicho.
Nadie se didica a ver utilidades marginales ni cosas por el estilo. Nadie dispone de la suficiente información, ni tiempo, ni ganas por no decir que se suele estar condicionado por muchas otras cosas: gustos, propaganda, religión, ... Intentar reducir el comportamiento a meras cifras queda muy bien para la teoría, perfectamente parametizable, pero poco que ver con la realidad. Cuando estudiaba económicas había teorias muy bonitas -la de la renta permanente por poner un ejemplo- pero totalmente alejadas de la realidad; la mayoría de la gente no actúa según suponen muchas teorías económicas.
Desde mi punto de vista la política de la Oferta ha sido un desestra y ha llevado a una mayor concentración y a una peor distribución de la riqueza. Uno no crea una empresa porque el crédito sea fácil, sino porque piense que va a poder vender lo que fabrique y ganar dinero. Sin demanda la oferta solo lleva a generar sobrecapacidad en las empresas. Nadie contrata tampoco trabajadores solo porque sean baratos si no va a obtener un beneficio con ello. Para mí la teoría de la oferta es como esas otras bonitas teorías académicas que de realidad tienen muy poco.