Ví el programa hace algún tiempo. Es cierto que los finales son poco creíbles, pero las confidencias de las dos suegrasa la cámara, defendiendo cada una a su vástago y culpando al otro, son geniales.
Por otro lado he conocido multitud de autónomos con enorme capacidad de trabajo y escasa o nula de gestión de su negocio (mi suegro, sin ir más lejos). No digo neccesiten un MBA en IESE, pero un poco más de sentido común también ayuda...
Desde aqui pido a Cuatro que se planteen en su parrilla futura un programa posterior, al estilo de 'Qué fue de los Sánchez Murguía', cinco años después.