Si la gente es tonta, no es culpa de las empresas o las agencias de publicidad. Es culpa de los políticos de este país, que en treinta años se han cargado el sistema educativo que nos dejaron nuestros mayores. Y de todos nosotros por permitirlo con nuestros votos.
A las empresas les conviene que la gente sea tonta, y a los políticos mucho más. A mí me da igual que la gente sea tonta o lista, porque no pretendo engañar a nadie.
La televisión es un compendio de mentiras y medias verdades seleccionadas. El que la vea lo hace bajo su propia responsabilidad y si es menor bajo la de sus padres si les da la gana ejercerla. Francamente me resulta sorprendente que a estas alturas nos planteemos que haya algo en la tele que sea mentira. ¿Es que hay algo que no lo sea? ¿Es que hay alguien con algo de poder que quiera que por la tele se digan verdades?