Estimado Daniel,
Das en el clavo.
Ni sirve para protegerse ni sirve para proteger a los demás (si nos llevamos a alguien por delante)si analizamos la necesidad de otorgar dicha protección sí o sí, pase lo que pase. Está claro que si compramos este tipo de bote salvavidas debemos tener claro que en caso de pinchazo en mitad del océano no hay opción B. Cosa que sí tienen las aseguradoras españolas.
A partir de ahí que cada capitán decida si debe permitir que sus perjudicados y toda su familia (incluido él mismo) pasen a ser pasto de los tiburones si algo (que está fuera de su control) sale mal.
Y la pregunta tonta es ¿a cambio de qué vendemos nuestra tranquilidad? Por cien euros o menos, ¿vale la pena correr ese descomunal riesgo? A mí ni si me lo regalan; pero claro, yo soy algo parecido a un profesional del seguro y sé qué juego no se debe jugar ni borracho.
En fin, que cada cual tiene lo que merece siempre que haya tenido oportunidad de elegir y, para eso, debe ser informado previamente.
Saludos,