Tienes razón Fcalvo, para ahorrarse el chocolate del loro son capaces de meterse en cada lío. No entiendo a la gente que es capaz de dar el coñazo en cinco concesionarios diferentes para conseguir un ahorrillo en la compra de un coche de veinte mil euros y sin embargo luego se meten a ciegas en esta selva jurídica jugándose cien mil euros como si nada.
Y el protagonista de hoy ha tenido la suerte de que las cifras son pequeñas, porque igual podría haberle ocurrido en una inversión más grande.