Precisamente, según esta propuesta no se convocan nunca elecciones, ya que cada uno puede cambiar su voto cuando le plazca.
Cuando un diputado se va a su casa otro lo reemplaza sin el menor trastorno.
Por otro lado, impedir que roben los sinverguenzas no son medidas impopulares. Y si eso se hace bien, no hace falta tocar el bolsillo de los más desfavorecidos.
Hay que cambiar la mentalidad de que cuando haya que apretarse el cinturón siempre lo tienen que hacer los de siempre. Las grandes cantidades de dinero son las que se roban y estafan, no las que se usan haciendo carreteras.