De esta maravillosa e inteligente utopía, tan brillantemente expuesta, lo que más me gusta son los objetivos a largo plazo y la redistribución del trabajo. Son metas alcanzables si se plantearan en el seno de la Unión. Eso si que sería un buen engrudo para constituirse en un auténtico superestado ejemplarizante para el resto del Mundo.
Para mí, el problema serio radica en la identificación de la cúpula elitista. Supongo, siempre y cuando existan realmente, que tendrán "compradas" muchas voluntades y "lavados" muchos cerebros para conservar su integridad física y anonimato.
Aún con todo, me sumo a la iniciativa con el entusiasmo y la ingenuidad de quien inicia un periplo tan estimulante.
Por esta y otras muchas razones, mi propuesta de siglas para el nuevo partido sería,
Partido de la Sociedad que Odia a las Élites Perpretadas en el Poder (P.S.O.E.P.P.).
Un saludo.
Salud y prosperidad para todos.