La economía está formada por hombres (en español, en sentido abstracto, engloba género masculino y femenino),
un sabio catalogó a los hombres como animales racionales, pero en el fondo animales.
Y un famoso economista (keynes) dijo que por tanto, la economía estaba plagada de "animal spirits", sentimientos irracionales que mueven el mercado.
Ya en la bolsa de Ámsterdam se hacía creer al personal que los piratas de Sri Lanka habían hundido la flota de las especias. Y sin ningún fundamento la bolsa se hundía y el precio de las especias se disparaba.
Más tarde, llegaban las corbetas más veloces desde Sudáfrica (en aquella época era holandesa y no tenían aún esas molestas trompetas de los estadios de fútbol) con noticias de que llegaba la flota en perfecto estado.
Pero esta información no era pública, sólo la recibían cierto número de potentados. Cuando ya habían comprado, soltaban la noticia entre fabulosas fiestas.
Se ve que no hemos avanzado mucho desde el S.XVIII, el truco sigue siendo el mismo: asustar, emocionar, comprar y vender.
(Por cierto, en aquella época, el soltar rumores falsos y abrir posiciones cortas, estaba calificado de traición y penado con la ejecución pública)