Amigo virtual Echevarri, me alegro que hayas vuelto, y además con un post tan interesante como este, si me permites, completaré tu visión desde un punto de vista algo más doméstico.
Las corporaciones industriales bancarias dejaron practicamente de existir con la fusión de los Bancos Central e Hispano, la caída de Banesto y el troceamiento de la pretendida corporación industrial que apuntaba a ser la tabla de salvación de Mario Conde, y a la que la guerra del golfo le dio por el ……, esto además y en la parte Central – Hispano acabó peor, porque todo apunta a que los Botín son banqueros y no son industriales, ni tienen gana alguna de ponerse a ello, lo cual no significa que de ves en cuando tomen participaciones empresariales, pero no como idea de gestión, sino como una fuente regular de plus valías con las que “decorar” sus ya bastante buenas cuentas de resultados.
Yo lo del “Debt to equity swaps”, no lo tengo nada estudiado, como tantas cosas, porque no lo acabo de ver dentro de la visión bancaria española, aún con ello tendré la osadía de opinar, perdona por tanto si digo alguna barbaridad, y es que además en el tipo empresa que me muevo no es viable, ni siquiera para el capital riesgo, y no es por la actividad, sino porque las empresas que conozco tienen unos niveles de facturación de no sé 15, 20, ó 30 millones anuales como mucho, de hecho trabajo en un grupo de este calibre, y esto no son empresas a estos efectos, somos casi “tenderos a los que el colmado se nos ha hecho grande”, en mi caso hay que añadir “empleado de ….”, mira ….. exceptuando las oficinas bancarias de empresas, que en algunos casos como por ejemplo las del BBVA, Banesto o Santander, son en realidad un banco independiente dentro de una misma sociedad anónima que vende “banca doméstica”, pero el resto, y te hablo no de demasiado tiempo, y incluso hoy todavía cuando una pyme pide financiación a un banco, no es nada raro que sea más importante ¿Cuántas fincas tienes? ¿están libres de cargas? ¿avalaran los socios? ¿y estos que patrimonio tienen? Que los datos del balance, tipo cash flow, nivel de capitalización, y si quieres el Ebitda, sobre cuya utilización yo personalmente discrepo mucho, en esto soy más tradicional, a mí lo que me da el pulso de la cuenta de resultados es entre otras cosas el cash flow recurrente, e incluso puedo aceptar que una empresa pueda funcionar perfecta y sobradamente con fondo de maniobra 1, o incluso algo negativo, dependerá obviamente del ciclo de maduración de su producto, y de la composición de vencimientos de su deuda a corto, sea financiera o no financiera, bueno lo dicho, repito hoy todavía los directores bancarios se fijan muchísimo en la fincabilidad que es solo un componente de la garantía, y muy poco en la capacidad de generación de recursos del propio balance (capacidad de retorno), y lo peor es que me da la impresión que los niveles de aprobación de riesgo, si bien algo menos, están en una onda parecida, y claro si la perspectiva bancaria es esta, no podemos esperar que esto del “Debt to equity swaps” pueda funcionar mínimamente en España, con excepción de los casos de Inmobiliaria Colonial, o Cresa – Sacresa – Metrovacesa, y creo que hay alguna inmobiliaria más, que han realizado la oportuna conversión de deuda por capital, y no es por ganas, sino porque no les quedó más remedio.
Saludos.-