Probablemente estos casos no sean más que la punta del iceberg.
Hay muchísimos jóvenes de treinta, treinta y pocos años, con idiomas y estudios que son pobres de solemnidad, y viven a cuenta de sus padres. De momento el hogar sigue teniendo ingresos, ya sea vía el contrato (todavía) indefinido del padre, ya sea vía pensiones. Pero qué va a pasar cuando caigan los padres? Y qué va a ser de estas generaciones en el futuro? Imagina que además tienen hijos...
Y parece que esto no ha hecho más que empezar. Ahora resulta que los datos del empleo en EEUU, que ya había dejado atrás la crisis, son desastrosos. Qué vamos a ver todavía?
Viendo la deriva de la política y lo desacreditados que están los sindicatos (tal como se ha podido ver en algunos detalles de la huelga de hoy) probablemente la canalización de toda esta desesperación y frustración se haga a través de la violencia. Los sindicatos deben asumir el liderazgo cuanto antes para evitar esto. Si pueden.