El sagrado libre mercado, ese que siempre se refugia en la esclavitud cuando vienen las flacas, ese juego de yingyaangnismo que existe en todos, pero que lo digan y peor hagan los que tiene una posición dominante no deja de ser una paradoja...que nos afecta siempre al bolsillo esperemos que con la que viene este juego no se convierta en un mal gazpacho, pues los ingredientes ni son los que tienen que ser ni están en su justa proporción...y lo peor los frutos están mas que caducados...