Estoy de acuerdo con Cheetos y con Beticus, y aún añado que este en este país, donde fracasar en un negocio es algo vergonzoso, en vez de un motivo de orgullo como debería ser, porque es la prueba de que lo hemos intentado y también de que en el fracaso hemos acumulado una experiencia notable, en este pais, digo, no florecen más empresarios por la mentalidad funcionarial de quienes se conforman con su cuatro por ciento en vez de lanzarse a la aventura.
¿Dónde coño se han metido los descendientes de Hernán Cortés?