“La política de variar el cambio en un 10 por 100
implica una reducción del 10 por 100 de los
ingresos en libras de nuestras industrias de
exportación. (…) las industrias de exportación
más débiles se habrán visto arrastradas a la
quiebra (…). No se puede esperar que las
clases trabajadoras entiendan mejor que los
ministros del gobierno lo que está pasando. (…)
En consecuencia, están obligadas a resistir
como puedan, y eso puede significar la guerra
hasta que los más débiles económicamente
estén por tierra (...).”
(Keynes, Las consecuencias económicas de Mr. Churchill, 1925)