La teoría de los fondos es estupenda y es su mejor reclamo comercial, pero la práctica no se traduce en rentabilidad para el pequeño inversor, por lo que hay algo que falla entre una cosa y otra. ¿Por qué empeñarse en que los ahorradores medios (no los "profesionales") confien sus ahorros a los fondos si tienen pocas probabilidades de ganar algo?.
Quizás lo más positivo es que disminuye la probabilidad de perder todo el patrimonio, pero a su vez no deja de ser una ventaja más para las gestoras ya que con pequeñas perdidas y la ilusión de rentabilidades futuras, es más fácil tener controlado al pequeño inversor y así, seguir cobrando sus comisiones durante más tiempo.
En fin , es solo una opinión...
SAludos