Probablemente todas estas críticas no contienen más que la verdad, pero, ¿Alguien se ha parado a pensar que tal vez el malvado hijo puso en peligro la casa de sus padres a sabiendas para salvar la suya propia? En tal caso se trataría simplemente de una elección entre dos males, perder una casa o perder otra. Si perdiendo una logró salvar la otra, y si se lleva a ella a sus padres, yo le redimo del purgatorio.
Habría que conocer todos los detalles.