Para mi quien tiene la culpa no es el Sr. Alberto (al menos no en su mayor parte), sino ese hijo irresponsable de sus actos, que parece ser todavía un niño que no asume las consecuencias de sus actos y que, por su culpa, ha obligado a los padres a firmar (porque creo que la coacción emocional forzó bastante la cosa) un contrato-bomba para así librarse de sus problemas personales; eso si, a consta de meter a sus padres en un lio mayor del cual no hay más salida que por la puerta de la casa para no poder volver a entrar en ella... Una pena que existan hijos así...