Muchas gracias por la (re)bienvenida, Francisco.
Aún insistiendo en que el valor del usufructo es de 90.000 sólo respecto a la mitad indivisa del ex marido (y de 180.000 en total, aunque consolidado en la plena propiedad de la ex esposa, claro), ya que hemos propiciado jugar al caliente/frío, si el usufructo es la clave ¿porque no renunciar notarialmente al de la mitad indivisa del ex? Al fin y al cabo, siendo ella propietaria del otro 50 %, también tiene ese uso; equivaldría a un "sacrificio de pieza" en términos de ajedrez, para poder ganar la partida.
De todas formas, el problema lo veo raro: se supone que la hipoteca seguirá gravando la finca (es decir, no se liberan esos 150.000 que asumió pagar el ex marido ante su ex esposa, no ante el banco), así que ella deberá seguir pagándola.
Y, contradiciendo lo que decías antes, Francisco, al cabo de 30 años el 50 % será del marido, sí, pero no si antes has instado la división de la cosa común y compensados todos tus pagos por su cuenta con la parte que le quedaría en una venta/subasta.
Saludos,