No suelo tener en cuenta las noticias fundamentales ni lo que dicen los reguladores o los políticos. Ni siquiera lo que me pudiera decir el gobernador del Banco de España si fuera mi hermano y supiera seguro que no me iba a engañar.
En la cotización de cada producto está todo descontado, incluso lo que nunca sabrá el gobernador del Banco de Japón ni nadie de su familia.