No he leído el libro de Leopoldo Abadía, pero supongo que irás por ahí. Pienso que nadie deja de ser racional. Los individuos se endeudaban porque pensaban que seguirían cobrando salarios altos, y los precios de las viviendas seguirían subiendo. Que se equivocaran no quiere decir que sus expectativas no fuesen racionales.
Los bancos también fueron completamente racionales, ya que daban hipotecas baratas a gente con riesgo, pensando que los casos de impago se compensarían con los aumentos de precios.
No se de física cuántica, pero te puedo afirmar que en el "boom de las construcciones" influyeron bastante las deducciones. No se si sabes que las plusvalías por venta de vivienda estaban exentas de impuestos en caso de que se destinaran a la compra de otra vivienda. Te compras una casa por 200 mil euros, la vendes por 300 mil, y los 100 mil restantes los destinas a otra casa, no pagas impuestos sobre esa ganancia de capital. Esto es un incentivo importante, y no hay ninguna física cuántica de por medio.
Un saludo.