Muy interesante el artículo.
Me gustaría añadir que la compañía no quebró de milagro en los ochenta y que ha levantado cabeza en los noventa (lo que no es hace tanto tiempo).
Y que cada vez más sus motos tienen menos carácter porque hasta ellos se han dado cuenta de que tenían que mejorar su producto, y eso los hace parecerse más al resto.
Y son caros.
Dándole la vuelta a lo que has dicho, si venden tantas motos en USA y crecen tanto fuera, ¿cómo es que no ganan más dinero?
En fin, que quizás lo mejor de todo es que no se dedican a vender motos sino una imagen y que la persecución del exceso de velocidad no les afecta, sino que los favorece.