Un breve apunte sobre los métodos de valoración de empresas en detalle y el sentido común.
Los que hayais estudiado física a un nivel un poco avanzado sabeis que a menudo hay varias formas de resolver un problema, por ejemplo calcular la trayectoria de un proyectil antiaéreo dirigido hacia nosotros cuando vamos en un avión. Una manera es tomar en cuenta el ángulo del cañón, la velocidad de salida del proyectil, la velocidad y dirección del viento, la densidad del aire, el giro que le proporcionan las estrías del cañón, escribir un complejo sistema de ecuaciones diferenciales y calcular el movimiento del proyectil relativo al avión para ver si en algún momento sus trayectorias se intersectan. Eso es el cálculo detallado que hace José María habitualmente.
La otra manera es saber que si volamos a 10,000m, todavía no se ha inventado el cañón que pueda alcanzarnos. Eso es la situación ahora mismo con algunos bancos. Es practicamente imposible que puedan quebrar, y si no quiebran, sus precios actuales son ridículos, se miren como se miren (lo cual no quiere decir que no puedan volverse más ridículos aún).
The Omega Man