El ejemplo de la moneda me parece muy convincente. De todas maneras, para los profanos en la materia como yo, el reto consiste precisamente en aprender a identificar esos criterios que te permiten decidir que una compañía posee un alto valor intrínseco aun vendiéndose a precios bajos.
Vamos al grano. Cuando valoras el precio de la acción de ADP en $90 (cuando en la actualidad está por debajo de $50) estás aplicando una simple fórmula matemática? A mí me da la sensación que tal estimación es producto de un "olfato" que sólo se puede adquirir a través de una larga dedicación al tema. Cierto es que, aunque a todos nos admira la gracia con que se mueve una bailarina, esa "gracia" no se adquiere sin muchas horas de esfuerzo. Pues, de la misma forma, me temo que no todos podemos dedicar el tiempo y el esfuerzo para alcanzar la habilidad de vislumbrar si tal o cual empresa está infravalorada. De todas formas, me queda la esperanza de hurgar en las entrañas de tu blog para ver si encuentro la clave.
Tu filosofía es la apostar por valores sólidos y a largo plazo. Pero acaso las estrategias a largo plazo no pueden fracasar? Qué ocurre si la venta directa de DELL a la larga no prospera? Y si Wal-mart está condenada algún día al fracaso por las condiciones de sus trabajadores? Son factores que pueden incidir al ritmo de una ondulación lenta, cuando te das cuenta ya es tarde. Por no hablar de escándalos de directivos o recetas de cocina con los libros de contabilidad.
Y para acabar, una pregunta. Las valoraciones del mercado, a qué ritmo suelen darse? Porque un ejemplo como MXIM (Ventas 117%, CFO 100%, Precio -40%), aun no sabiendo mucho del tema, parece un diamante en bruto. Me pregunto cuál era la valoración del mercado hace 3 años y cuál será en el futuro. Y si dentro de 3 años es de -60% y por cualquier motivo acaba saliéndose de la bolsa? O es que las compañías no entran y salen de la bolsa?
Perdona la ingenuidad, pero es que soy nuevo en la arena. Un saludo.