Todos vimos salir al Oso de su cueva y nos maravillamos de lo extraño de nuestra primera percepción de la bestia, no por su enorme tamaño, ni su fuerza, ni siquiera la salvaje ferocidad del animal, oh, no… Lo primero que advertimos es el hedor de la criatura, el olor metálico y carnoso de un matadero (menuda matanza la de hoy...). Tan cerca, el olor es casi insoportable. El aliento del Oso se encuentra lleno de podredumbre, la piel con sangre seca y podrida y las garras rezumando muerte.
Dejando la literatura a un lado decir que estas bajadas (y aún mayores) son bastante normales en bolsa y he aprendido con el tiempo que son más una oportunidad de tomar posiciones en valores de calidad que una pérdida de dinero irreversible (a menos que estes en astroc, jazztel y otras lindeces...). Esto seguramente seguirá bajando, pero quien tenga lo que hay que tener para comprar a precios de saldo buenas empresas realmente ha establecido un buen campo base para poder llegar muy arriba en un futuro (tal vez en 5-7 años). Se trata a fin de cuentas de una inversión, no de dar un pelotazo de manera fulminante.
Saludos.