Es verdaderamente patético. Lo que sorprende es la cantidad de gente que arrastra este tipejo. Al final va a pasar como con el análisis técnico, que la gente dirá que hay que seguirlo y escucharle no porque se crea en él, sino porque "la gente" cree en él y se convierte en autoprofecía.
Aunque pensándolo mejor, unos cuchillos nuevos me vendrían bien...
Un saludo,
Nairan