Como sea que mi inglés oral es prácticamente inexistente, no me he enterado de nada, pero no he podido evitar echar unas risas tontas a la vista del vídeo. Imagino que la presentadora intentaba cambiar de tercio... sin conseguirlo, claro. Poco s puede hacer contra el fervor mesiánico.
Bromas aparte, me parece altamente preocupante que la gente otorgue credibilidad a elementos como éste, aunque en el fondo no debiera extrañar a nadie, ya que sucede lo mismo con (p.ej.) comentaristas políticos. Será que la escuela busca nuevos nichos de opinión para sus prédicas.
Salu2