Sin embargo creo que hay métodos mejores que otros... de largo. No me fío de los métodos que van a corto plazo por el altísimo riesgo que corren. No me encuentro cómodo con esa filosofía.
Me sé de uno que entra y sale constantemente operando encima con fondos (al menos sin coste por salidas y entradas). Juega a ser adivino del movimiento del mercado y por más que hay gente pintando rayas a las que respeto mucho yo no me las creo. A toro pasado se ven muy bien los H-C-H, pero cuando estás en el H-C no tienes ni puta idea de si va a ir para abajo o te va a hacer otro máximo creciente.
Eso por no hablar de los costes de transacción.
Sí me fío de la inversión de permanencia en el valor por creer que está subvalorado por el motivo que sea: por ser una empresa de crecimiento que el mercado no recoje las perspectivas reales de crecimiento o por ser una empresa madura pero fuera de moda que fácilmente te puede dar retornos del 8%.
En el primer grupo a lo mejor podríamos situar a empresas tecnológicas (las renovables en las que he estado hasta hace poco, creo que ya están en riesgo). En el segundo ahora mismo yo metería a alguna aseguradora.
Añadiría un tercer grupo de empresas en apuros excesivamente penalizadas que cuando superen los apuros irán mucho mejor (semiconductores, petroleo, bancos ahora mismo ¿?).
Ánimo con el blog ;)
Kan