Dejame que saque la lupa gorda, la de exagerar:
entoncer, los intentos de erradicació de la prostitución infantil en el tercer mundo ¿tambien habria que dejarlos? al fin y al cabo, el prostituirse puede ser la diferencia de que en su casa coman o no.
Y pongamos, por un suponer, que tuvieses un hijo de 10 años, ¿imagino que estarás a vafor de recuperar la costumbre decimoninica del trabajo en las minas de los niños de esa edad?
No diré ni si ni no a lo que propones, solo te reto a que:
1.- Pongas los límites.
2.- Demuestres que los límites que tu pones son mejores que los que ponen los demás.
Tal vez lo que tenemos ahora es el resultado de prestar oidos a neoliberales que se empeñaban en las bondades de la globalización. Lo que veian no era bondad, sino negocio.
Pedro.-