Especulador es una palabra que ha adquirido recientemente una mala prensa inmerecida.
El problema no son los especuladores/inversores, que buscan beneficios pero apostando sin información privilegiada... el problema es la corrupción, el primo del alcalde o el cuñado del concejal de urbanismo que compra un terreno de tierra porque SABE que su familiar o amigo lo va a recalificar. Y esto no tiene que ver con la libertad o la codicia en general sino con la intervención y la codicia de los políticos.
El problema no es la especulación, sino la corrupción y el cohecho.