El problema de legislar es que sabes donde empiezas pero no donde están los límites, la vivienda es una inversión a largo plazo y si alguien quiere un préstamo a 30 años que cubra dicha inversión está en su derecho. ¿Porqué no anular los préstamos al consumo? al fin y al cabo para lo único que sirven es para comprarse caprichos (viajes, grandes coches, la boda de la niña,...).
Cuidado con recortar libertades...
Y como leí hace poco en un blog, más que burbuja inmobiliaria se podría llamar burbuja del suelo, ya que realmente el que disparó el precio final de la vivienda fué el precio del solar que llegó a representar el 60% del precio final.
Saludos